Reporte Principal

Temuco en toma

La pesadilla de la casa propia

Después de 30 años sólidos de esta política neoliberal, con un rol subsidiario del Estado, los excesos a los que se ha llegado en el desarrollo urbano, las desigualdades que se han generado, los bolsones de miseria producidos, la forma como se han malogrado los espacios públicos hacen muy imperativo que los ojos del arquitecto hoy día le den más importancia al desarrollo urbano que a los problemas de arquitectura

Miguel Lawner,
Premio Nacional de Arquitectura Chile 2018-2020, www.plataformaarquitectura.cl,
publicación del 3 de mayo de 2019.

Según el documento “INFORME FINAL. Actualización  del catastro nacional de campamentos 2018”, editado por el Centro de Investigación Social TECHO-Chile con fuente en el Censo de Población y Vivienda 2017 del INE, en junio de 2018 existían en La Araucanía 22 campamentos compuestos por 365 familias.

Dos años después, en la ciudad de Temuco, surgen tomas en distintos sectores que sobrepasan las 2.000 familias, lo que significa que con sólo este hecho el aumento en la cantidad de familias viviendo en situación de campamento o asentamientos precarizados es mayor cinco veces. Una verdadera explosión.

Recuperación Pichicautin (Foto: 22 de Febrero de 2020)

Frente a esto las autoridades tienen distintos puntos de vista, como por ejemplo el concejal PPD Roberto Neira que, en entrevista con www.directa.cl, declara que “lógicamente esta es una situación compleja para la ciudad y que era una realidad bastante oculta porque por mucho tiempo tuvimos un discurso de que los campamentos habían desaparecido, pero los mismos vecinos nos manifestaron en las conversaciones que hemos tenido con ellos en las tomas, en terreno, que los campamentos estaban ocultos y que estaban adentro de las casas, en los hacinamientos”, reconociendo de paso de que en este caso tanto el municipio como el gobierno regional y el Estado en la figura del Ministerio y Seremi de Vivienda y Urbanismo han llegado tarde a esta demanda social específica, de igual manera  como lo comenta en entrevista con este periódico el Seremi de Vivienda y Urbanismo Pablo Artigas: “con nuestro subsecretario lo conversábamos ayer y hemos reconocido que no visualizamos la cantidad de familias o cantidad de personas que estaban viviendo de allegados o en los patios de sus familiares, que hoy han salido a las calles”.

Desde otro punto de vista, el alcalde de la comuna de Temuco, Miguel Becker, declaró en conferencia de prensa el día 18 de febrero de este año que “el llamado es a deponer las tomas porque es absolutamente ilegal. Es violenta de por sí y en ese sentido creo que debemos volver a la normalidad y el compromiso está de trabajar mucho más fuerte de lo que estábamos haciendo de ciento cincuenta soluciones anuales probablemente y la idea ojalá es de llegar a estas mil o más de mil soluciones anuales”, sin embargo, en ese mismo momento, también refiere que “el plazo está dado a través de una notificación y obviamente lo que nosotros no queremos es el uso de la fuerza pública, pero si es necesario se lo vamos a solicitar al señor gobernador quien tiene la potestad de hacer uso de la fuerza pública con el propósito de volver al orden como corresponde a una ciudad como la nuestra”, sentencia.

Al ser consultado en representación de los pobladores pertenecientes a la toma denominada Villa Cruz del Sur del sector Amanecer, sobre la relación que han sostenido con las autoridades y el municipio,  su presidente, José Novoa, indica que  “no tenemos en este caso un apoyo,  algo todavía, la verdad es que estamos, como se podría decir, como muchas familias que estamos buscando esto, una casa, un sueño, estamos como a la deriva”, a lo cual más adelante agrega que “mayor apoyo tenemos de las familias, que es la que en este momento está ayudando a la gente a poder pararse. Más allá de eso yo creo como institución o algo que se haya hecho presente, nada. Solamente el trabajo, el esfuerzo de toda la gente que está acá”, dando a entender que no buscan ayuda en las instituciones, pero sí un pedazo de tierra para poder ellos, mediante su propio esfuerzo, levantar sus viviendas, a diferencia de como nos comentaran en entrevista los dirigentes de la toma Pichicautín, que en la voz de uno de sus representantes, César Antivil, nos comenta que “debido a la necesidad, de hacinamiento y segregación social y de allegados se tomó la determinación de reivindicar esta recuperación territorial en pos de una vivienda digna y nos vamos a mantener hasta que la solución llegue definitivamente acá al territorio”, reclamando el hasta el momento inexistente rol del Estado en cuanto al derecho a la vivienda, donde  los mismos nos dicen que éste “tiene recursos para saldar la deuda histórica  de la vivienda que se arrastra desde el primer gobierno de la concertación (…), donde las grandes inmobiliarias y las grandes constructoras han lucrado con el tema de la vivienda social en chile”, declaración que nos deja ver que cada uno de los colectivos en toma tiene distintas expectativas sobre lo que pedir, exigir y también lo experimentado en relación a las autoridades, especialmente con el alcalde y los funcionarios municipales que, en el caso de los pobladores de la toma Nueva Esperanza ubicada en el sector Villa Florencia, nos comentaron que “vinieron de la municipalidad y ellos fueron súper tajantes con nosotros en decir que agua, luz, teníamos todas las puertas cerradas”, donde podemos ver que el municipio n su conjunto político y administrativo se muestra intransigente y determinado a utilizar todos los recursos con los que cuenta el Estado para desalojar las tomas como medio de represión de las mismas, sin dar una verdadera señal de diálogo.

Recuperación Pichicautin, después de violento desalojo por parte de Fuerzas Especiales de Carabineros, mandatados por el Gobernador de Cautín por irregular solicitud de la Municipalidad de Temuco. (Foto: 27 de Febrero de 2020)

Desde otra perspectiva, el sociólogo Rodrigo Hiriarte nos da algunas claves para comprender este movimiento social donde, por ejemplo, para él “llama mucho la atención desde el punto de vista sociológico la emergencia y la revitalización de esta estrategia popular de acceso a la vivienda y la toma, que ha tenido mucha importancia en la historia social de Chile, que fue clave en el S. XX para el desarrollo de la política pública de vivienda y también para complementar la política pública de vivienda”, donde considera “que una toma o estas situaciones de recuperaciones y tomas para la sociedad chilena y para las instituciones públicas demandan un esfuerzo por comprender el fracaso de la política pública”, destacando que “cuando hablo de fracaso de la política pública hablo de toda la estructura de instrumentos que determinan dónde y cómo y bajo qué condiciones las personas dispondrán de una vivienda para vivir”, porque “lo importante es que estos actores institucionales y la sociedad en general –refiriéndose al Ministerio de Vivienda y Urbanismo MINVU, el Servicio de  Vivienda y Urbanismo SERVIU, la Municipalidad de Temuco y el Gobierno Regional- comprenda que esta es una decisión final, es una decisión última y es una decisión muy difícil, porque estar en una toma constituye un esfuerzo particular”.

El día jueves 27 de febrero recién pasado las fuerzas especiales de carabineros, desde las seis de la mañana, se apostaron en los alrededores de la población Pichicautín para asediar y desalojar a los pobladores, cosa que logran mediante la fuerza, cuestión pedida por el alcalde Becker y ejecutoriada por el gobernador de Cautín Richard Caifal, acción que al poco andar tomaría un vuelco a favor de los pobladores ya que ese desalojo fue ilegítimo dado que la municipalidad jamás fue la dueña de este predio, cosa que después, en una publicación que realizara el CORE Daniel Sandoval en redes sociales, queda en claro que “el terreno desalojado de la Pichicautin, de acuerdo a la información de la página oficial de Temuco en su viñeta “plano regulador”, el terreno tiene afectación ZHR4 y en su leyenda lo grava como “Zona Residencial de Renovación” en sector borde isla, por ende, como no es de un particular, el terreno es del fisco, quedando como propietario el Ministerio de Bienes Nacionales”. Al día siguiente el mismo Sandoval, como consigna el portal de Cooperativa regiones “sostuvo que no quedó claro a quién pertenecen los terrenos que fueron desalojados y acusó un proceso irregular y violento contra las familias. El CORE aseguró que tiene gestiones avanzadas con el diputado Gonzalo Winter (Convergencia Social), presidente de la comisión de vivienda para citar a declarar, en fecha próxima, a ambas autoridades de La Araucanía”, cuestión que aparte de esclarecer la propiedad del terreno, también servirá para observar quién incurrió en esta grave falta que sólo deja a pobladores de por sí precarizados, ahora golpeados, detenidos y estigmatizados como violentos, como lo dijera el alcalde Becker más arriba en conferencia de prensa.

Al cierre de este reportaje el concejal Neira, en visita y diálogo con pobladores de tomas ubicadas en el sector de Pedro de Valdivia el día viernes 28 de febrero, junto al dueño del terreno y al pastor Ronny Venegas, lograron llegar al acuerdo de que tres tomas desocuparan los terrenos, dejando compromisos claros de organización y apoyo a los pobladores, los que se organizarán y llevarán el proceso regular de postulación, mientras en sectores como Pichicautín, Amanecer, Langdon y el mismo Pedro de Valdivia y Chivilcán, siguen los trabajos de autoconstrucción por parte de los pobladores movilizados.

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