Reporte Principal

La educación en manos de la tecnocracia.

Tenemos varios aspectos que en materia regional se agudizan, especialmente en cuanto a la desigualdad de condiciones para enfrentar esta crisis sanitaria desde el punto de vista de la educación, cosa que aumenta cuando consideramos el factor de brecha digital.

Para no enumerar todos los elementos en los cuales destacamos como una de las regiones más atrasadas o menos desarrolladas del país, es que hemos preferido entregar tan sólo un dato a considerar en esta materia, que es el que indica que aún hoy en La Araucanía los principales proyectos de su Gobierno Regional para el año 2019 recién pasado, los proyectos prioritarios que adjudicó,  trabajó y se encuentra en ejecución, tienen que ver con aumentar las coberturas de agua potable y caminos rurales, lo que nos permite pensar que son las cuestiones más elementales de la misma civilización las que son necesario habilitar por parte del Estado, por lo que se hace imposible pensar siquiera en antenas de transmisión de internet y menos de banda ancha, lo que nos habla inmediatamente de la desigualdad en la que vivimos sumergidos.

Si consideramos lo anterior y lo comparamos con que la misma UNED, que es la Universidad de Educación a Distancia de España una de las más importantes del mundo en el ámbito, y que aún así no ha podido realizar con mucha pulcritud y diligencia lo que está haciendo en materia educacional, “menos nosotros, que tenemos experiencias muy rudimentarias en general respecto a esto”, según la apreciación del distinguido catedrático Juan Mansilla, actual Decano de la Facultad de Educación de la Universidad Católica de Temuco en conversación con www.directa.cl, por lo cual no es tan difícil darse cuenta de cómo se avecina el panorama en uno de los temas más importantes que nos ocupan en este reporte que dedicamos a la educación en el marco de la crisis sanitaria que atraviesa todas las dimensiones de la vida en sociedad y en donde también pudimos acceder a testimonios de Josefa Guzmán, vocera nacional de la CONFECH, Antonia Pezo Araneda, vocera CONES Araucanía y Fernanda Mora, vocera de la ACES Araucanía.

Josefa Guzmán, estudiante UCT. Pertenece a la federación de estudiantes de la misma casa de estudios y vocera nacional de la CONFECH zonal sur; Fernanda Mora, vocera ACES Araucanía; Antonia Pezo Araneda, CONES Araucanía; Dr. Juan Mansilla Sepúlveda, Decano Facultad de Educación, Universidad Católica de Temuco.

Crítica a la institucionalidad

Con respecto a la crítica que se le puede hacer a la institucionalidad educacional en los momentos en que nos encontramos, el Decano de la Facultad de Educación de la  Universidad Católica de Temuco nos comentó entre otras cosas que “aquí hay universidades que aún no han terminado el año 2019, entonces claro, yo creo que hay que tomar una decisión más pensada y con todos los representantes y todos los actores educativos, no desde la alameda, entonces yo creo que hay ahí un problema grande de centralismo desde el punto de vista de lo que se plantea”, haciéndonos ver que tomar en consideración sólo el tema de crisis sanitaria sin considerar lo ocurrido desde el 18 de octubre de 2019 hasta el momento también es un factor de alta relevancia y que ignorarlo sólo perjudica más a toda la población relacionada con el amplio mundo de la educación en Chile, a los cual agrega que “aquí hay que repensar desde el nivel central qué significa realmente educar. Los preuniversitarios siguen enviando información, se sigue pensando en la prueba de transición a la universidad, la PSU sigue funcionando, entonces sigue existiendo esta lógica más bien administrativa de la enseñanza, que creo no conduce absolutamente a nada. Es un salto al vacío” y esto debido a que el mismo Decano, en materia de recursos humanos, duda de que “las personas que están en el Ministerio de Educación, fundamentalmente en el nivel central, estén a la altura, porque generalmente lo que ahí opera es la tecnocracia, la racionalidad instrumental, como decía Horkheimer, por sobre la empatía absoluta con el profesorado porque la mayoría de ellos no son profesores”, porque claramente “quienes controlan la educación son fundamentalmente personas vinculadas al mudo de la abogacía o al mundo de la ingeniería, pero no al mundo de la pedagogía y en ese sentido yo creo que es muy importante, así como hubo una mesa social para el tema sanitario, que se establezca una mesa vinculada a la pedagogía, a la educación, porque en esa mesa deberían converger los actores adecuados: personal administrativo, profesorado, directivos, apoderados,  y las autoridades para que en ese sentido se establezca claramente una mirada mucho más prospectiva y realista de lo que va a pasar”, crítica a la institucionalidad en materia educacional que también hace Fernanda Mora, vocera de la ACES Araucanía, quien nos comenta que “nosotros le hacemos el llamado a que las autoridades se hagan cargo de la situación, porque nadie más que ellos tienen la responsabilidad de hacerlo. Siempre hablan de que las movilizaciones arrebatan el derecho de educación a nuestros compañeros, pero la verdad es que a ellos no les interesa educarnos”.

Desigualdad en el acceso a internet

Una de las cuestiones que primero salta a la vista al momento de decretar clases a distancia vía on line es la desigualdad en varios planos y que afectan de distinta forma a los involucrados en el proceso educativo. Lo que primero llama nuestra atención es lo que declara el Decano de la Facultad de Educación de la UCT Juan Mansilla, quien nos comenta que “desde el Ministerio de Educación se han habilitado plataformas de aprendizaje remoto, hay planteamientos donde se dice que no dejemos de enseñar ni de aprender ante el avance del coronavirus, que el coronavirus no nos paralice, etc.; que existen las herramientas tecnológicas disponibles para aquello, pero realmente yo creo que eso es vivir en otro mundo porque eso no es coherente con el discurso, también oficial, vinculado al acceso a la igualdad de oportunidades y a la equidad de acceso, porque Chile tiene aproximadamente –me puedo equivocar en lo específico- un 12% aproximado de población rural, lo cual se multiplica aquí en La Araucanía y eso es complejo” y es justamente en función de esos estudiantes que pertenecen al mundo rural, pero también a las capas más desprotegidas de la sociedad, lo que ahora se ha dado en llamar población vulnerable, la que vive más crudamente los rigores de la desigualdad porque “una gran cantidad de estudiantes y especialmente en la Región de La Araucanía que vienen de lugares apartados, donde para poder tener una conectividad, calidad, en fin, tiene que ir a conectarse cerca de una antena”, donde hay “sectores que son bastante aislados, entonces esta región tiene, junto con ese aislamiento, los índices de desarrollo humano más bajos del país, hay sectores precordilleranos: Reigolil, la zona de Malalcahuello, el interior de Melipeuco, en los sectores cercanos a Lonquimay, en fin, donde ni siquiera hay caminos y es muy difícil el acceso”.

En este mismo sentido, pero desde el punto de vista de quienes se encuentran en la dirigencia de las organizaciones educacionales, es que por ejemplo Antonia Pezo Araneda, vocera de la CONES Araucanía, nos comenta que “muchos de las y los estudiantes viven en una zona rural y el gobierno ha puesto la medida de tener clases digitales o clases on line para no atrasarnos. Pero parece que no se está siendo muy enfático y me parece indolente de parte del ministerio de educación  que plantea medidas solamente para la mayoría y, para las personas que viven en una zona rural y que no tienen internet ni los medios para acceder a esas clases ¿qué va a hacer? ¿O las personas que no tienen un lugar estable para estudiar? Me refiero que a veces hay problemas en las casas y se nos somete a un alto nivel de ansiedad y estrés a las y los estudiantes con estos métodos que ha puesto el gobierno y por lo mismo lo más importante es que se tomen medidas para todos y no tan sólo para algunos”, llamando a la equidad y sensatez por parte de las autoridades en la materia.

Al profundizar en los aspectos de la desigualdad, la misma joven dirigenta se detiene en aspectos que aparecen en la constitución política de la República de Chile al mencionar que “para el núcleo familiar es fundamental que cada estudiante tenga las herramientas para poder estudiar ya que la actual constitución dice que cada estudiante tiene derecho a estudiar, pero que el Estado lo garantice es otro cuento, y por lo mismo es esencial que se logre llegar a la mayoría de las casas del pueblo chileno sobre todo teniendo en cuenta que hay una gran segregación en la educación históricamente y por lo mismo es necesario que el gobierno, a través del Ministerio de Educación haga un esfuerzo, ya que estamos en tiempos en que hay que hacer muchos esfuerzos, sobre todo para el pueblo

Es la misma Antonia Pezo quien nos comenta que “las y los estudiantes hemos sido muy afectados por las medidas que se han tomado en Chile, el gobierno y el ministerio de educación, donde se han continuado las clases  vía digital, teniendo en cuenta que no todas y todos tenemos el acceso garantizado a internet y que no tenemos las herramientas necesarias y básicas para continuar con las clases, como son computadores y tablets, por lo que hemos puesto como medida de que se garantice el acceso a internet de calidad junto a las herramientas necesarias para realizar las clases, porque no nos sirve de nada que el gobierno esté proponiendo que se continúen las clases si no todos lo vamos a poder hacer de manera plena, estamos hablando de los colegios rurales y de colegios que tienen un alto porcentaje de vulnerabilidad”.

En el mismo sentido de reconocer la profunda desigualdad que se vive en la región, Josefa Guzmán, vocera nacional de la CONFECH, propone que “con respecto a las clases on line, que es lo que más ha afectado a las y los estudiantes y que ha generado resquemor, hablamos de la entrega de chips y módems entendiendo que no todas las personas tienen la misma accesibilidad al internet y también hablamos de la entrega de computadores o tablets” a los mismos de parte del Ministerio de Educación para palear la misma disposición ministerial, cuestión que Fernanda Mora, vocera de la ACES Araucanía aborda de manera crítica desde el punto de vista de los derechos al comentarnos que “este proceso en que nosotros nos encontramos los estudiantes a lo largo de todo Chile, además de ser un modelo que precariza la educación, fomenta aún más la segregación, ya que la excelencia de la educación sólo depende de los niveles socioeconómicos de los estudiantes, hay muchas compañeras y compañeros que no tienen acceso a internet o a computadora, lo que devela que la educación debería ser un derecho, pero es un privilegio para unos cuantos”, agrega.

Brecha digital, teleeducación y teletrabajo

Sin duda es la brecha digital  lo que principalmente afecta negativamente el desarrollo de la teleeducación y el teletrabajo en el marco de esta pandemia, hecho que ocurre a nuestro juicio por malas decisiones por parte de la institucionalidad educativa, pero también por cuestiones relacionadas a la desigualdad en el acceso a internet y es así como Juan Mansilla ahonda en este problema, ya que desde su perspectiva “la situación de los profesores en Araucanía no es distinta a la de los profesores en el resto del país, algunos–y estoy hablando fundamentalmente del sistema básico y secundario y del mundo urbano y sobre todo del mundo rural- no se van a poder conectar porque no tienen los medios para conectarse y hay otros que no tienen las competencias digitales para poder abordar esta situación inédita”, cuestión que argumenta desde la experiencia de la familia y el hogar al comentarnos que “aquí hay que pensar en el contexto en que estamos. Si hay un computador en la casa, que además lo ocupan los padres para trabajar -si es que hay- y además son varios hermanos y hermanas, la frontera es difícil de superar” y si nos colocamos en un hipotético escenario, “entendemos que en el fondo las y los profesores y las y los estudiantes no están capacitados para tener estas clases on line y necesitamos las capacitaciones para seguir adelante con este semestre del 2020”, lo que también obstruye la posibilidad de clases on line según nuestro eminente entrevistado.

Con respecto al teletrabajo el mismo Juan Mansilla nos refiere que “se puede seguir trabajando en las casas pero no estamos preparados para ello como país, y bueno, me cuesta creer que haya un país que esté preparado para una situación como esta y el mundo viene funcionando aparentemente como si nada hubiese ocurrido y ese es un punto que hay que reflexionarlo profundamente cuando se vuelva a la normalidad, por decirlo de alguna manera”.

En cuanto a la teleducación se refieren, todos nuestros entrevistados coinciden en que “los que más preocupan son aquellos profesores y aquellos estudiantes que pese a estar motivados no van a poder en el fondo desarrollar una docencia como corresponde porque esta actividad no es una actividad técnica de hacer una clase, aquí la relación de un aula, del aula virtual como se le denomina, es un aula instrumental técnica absolutamente funcional y pragmática que tiene otros fines, el aula auténtica está absolutamente revestida de intersubjetividad y hay estudiantes que necesitan a los profesores y a sus profesoras y a sus educadoras”, comenta Juan Mansilla, de igual manera que lo hace Fernanda Mora, vocera de la ACES Araucanía, cuando nos dice que “se nos ha brindado como solución las clases on line, las cuales no aseguran ningún proceso pedagógico real en nosotros los estudiantes. No hay una debida retroalimentación cuando se está haciendo una actividad en las casas. No toma tampoco en cuenta los diversos métodos de comprensión que cada uno de nuestros compañeros tiene y se caracterizan por tener una sobrecarga académica excesiva, además, no hay procesos colectivos de aprendizaje, sólo se potencian las habilidades de comprensión lectora y de matemáticas, pero dejan de lado lo otro que es igual de importante: el arte, la música, la educación física, entre otras”.

A manera de conclusión en materia de brecha digital, teleeducación y teletrabajo, Antonia Pezo, vocera CONES Araucanía nos comenta que “si bien hay algunos profesores que se ponen en nuestros zapatos y continúan de una forma un poco más didácticas las clases, hay otros profes que no tienen la capacitación necesaria para realizar clases digitales”, cuestión que Juan Mansilla refuerza al decir que “hoy día no es la hora de pensar en esta  educación virtual o no, porque hoy día yo creo que el tema es pensar en el tipo de vida y el tipo de sociedad y el tipo de mundo en que estamos situados”.

Vacaciones y suspensión de clases

Otra polémica medida es la que ha tomado el gobierno a través de su Ministerio de Educación en cuanto a adelantar las vacaciones de invierno, cosa que Fernanda Mora, vocera de la ACES Araucanía , considera que, “como secundarias y secundarios hemos estado discutiendo a nivel nacional sobre lo que son las clases on line y las soluciones brindadas desde la clase política en función del problema sanitario por el contagio del coronavirus, donde la primera medida que se toma es enviarnos, supuestamente para no contagiarnos, a la casa, pero no son capaces de propiciar las mismas condiciones para nuestras mamás y nuestros papás y nuestros familiares, que hasta el día de hoy se siguen exponiendo a contraer el virus en sus trabajos, pudiendo perfectamente transmitirles a quienes vivimos junto a ellos el virus en las casas”, dejando ver su preocupación por no hacer una efectiva y sincera cuarentena por parte de toda la población, cosa que se escucha decir en todos los estamentos de la sociedad civil, cuestión que Juan Mansilla refuerza comentándonos que “tema aparte es esta transformación de las vacaciones de invierno en unas vacaciones de otoño en una instancia pandémica, o sea, eso es, para mí, digno de un cuento de García Márquez. Para mí ocurrió cuando escuché al Subsecretario decir eso y vi “El Amor en Tiempos de Cólera”, no sé, una cosa increíble, porque nuestros estudiantes no están de vacaciones (…) yo creo que lo que debió haber sucedido tal vez es una suspensión completa de las actividades, porque las vacaciones generan un problema de concepto, de qué significan las vacaciones y en definitivas no vamos a tener vacaciones”, agrega.

De manera más radical Antonia Pezo, vocera CONES Araucanía, nos dice derechamente al respecto de que lo que ella considera lo más sensato sería “cancelar el año escolar porque esto es indigno para las y los estudiantes de Chile”.

En conclusión

Tenemos varios aspectos que en materia regional se agudizan, especialmente en cuanto a la desigualdad de condiciones para enfrentar esta crisis sanitaria desde el punto de vista de la educación, cosa que aumenta cuando consideramos el factor de brecha digital, así nos lo hace entender Juan Mansilla cuando nos dice que “yo creo que aquí hay que apostar a un intento de comprensión global de la situación, desandar ciertos caminos que se han andado, porque en estos momentos los currículums, más bien dicho los idearios en cuanto a visión y misión de las universidades, tienen que girar hacia la idea de educar para la incertidumbre, porque la contingencia se ha vuelto estructurante (…) yo creo que estamos frente a una situación errática (…), en el fondo yo creo que no logramos caer en la cuenta del contexto en que estamos. Paulo Freire decía que la comprensión del mundo es anterior a la comprensión de la palabra, o sea aquí no estamos comprendiendo lo que está pasando”. Según él, y en virtud de la razón, es que hay que entender y entendernos en el plano de que “no estamos preparados ni epistemológicamente, creo yo, ni filosóficamente, ni materialmente -que es lo que menos importa-, porque cuando preguntamos cómo estamos, todo se conduce a una lógica material: si tenemos más o menos computadores, pero yo creo que hay una condición de conciencia superior, sociohistórica, de abandonar ese presentismo que tenemos, para comprender la situación sanitaria sin precedentes en la historia reciente que estamos viviendo y que desborda a cada momento todos los marcos de previsión de cuestiones pensadas y previstas, entonces, como educadoras y educadores, yo creo que hay que contemplar hoy día la templanza, la paciencia, la confianza y tener un humanismo mucho más solidario”, concluye.

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