Entrevista directa política

Este país lo tenemos que hacer de nuevo entre todas y todos.

El abogado Pablo Saldívar Aguilera, Secretario Regional de las Juventudes Comunistas de Gulumapu, nos presenta su visión a cerca de los orígenes del descontento, las estrategias que están llevando a cabo en materia social y política, colocando énfasis en los principales contenidos que debieran estar incluidos en la redacción de la próxima constitución.

Dónde ubicas el origen del problema que estamos viviendo desde el 18 de octubre en adelante en el país?

Nosotros como juventud, más que un problemas en sí, en términos de lo que se ha llamado por los medios de comunicación masivos “estallido social”, hemos visto cómo se ha corrido el velo de la realidad, este velo impuesto por el ideario colectivo del neoliberalismo, por los diferentes medios de comunicación y por distintos productos culturales que vienen del imperialismo, de EEUU, de Europa Occidental, de este capitalismo renovado. Se corrió ese velo y se mostró con fuerza. La realidad simplemente llegó a oídos, a ojos y a la sensación de todas y todos en Chile, o sea, estamos viviendo en estos momentos la ruptura del velo.

También vemos cómo las fuerzas de represión no solamente reprimen a los sectores oprimidos de la sociedad, como ha sido el pueblo nación mapuche, como han sido las disidencias sexuales, como han sido los estudiantes, como han sido los trabajadores organizados en sindicatos y lisa y llanamente disparan contra todo el pueblo organizado que está no solo cansado de los abusos -porque este ya no es un tema simplemente de abusos-, sino que está cansado de estar obligado a vivir en una sociedad neoliberal que solamente nos trata como entes productivos y económicos. Nosotros, sobre todo para las juventudes comunistas -que creemos que la humanidad y el ser humano no se agota simplemente en términos económicos o en una función productiva- creemos que podemos ser artistas, deportistas, cantantes, desarrollar nuestro ocio y nuestra inteligencia y creación en otras cosas. En ese sentido vemos con una esperanza terrible, con una tremenda esperanza este movimiento. Vemos como los diferentes pueblos de Chile, los diferentes espacios marginados de la política durante mucho tiempo están saliendo, están escribiendo en las calles, están haciendo poesía urbana, se están apropiando del espacio público que nos fue negado a todas y a todos durante mucho tiempo.

Nosotros vemos que el inicio de esto está en el modo de producción capitalista neoliberal, sin embargo nosotros no vemos con malos ojos este espacio de movilización social. Lo que hay que hacer es organizar a todo este pueblo que vuelve y rompe el elástico y sale avasalladoramente a decir que la nación, la soberanía, todo lo que está en nuestro país nos pertenece a todos y no simplemente a un grupo que ha ido gestionando y administrando un modelo que fue impuesto como ya todos sabemos a sangre, a fuego, a tortura y a la imposición, sin duda, de un shock nervioso como lo fue el golpe de Estado de 1973.

Como juventudes comunistas tienen estrategias para abordar el próximo plebiscito que se avecina?

Las juventudes comunistas, en estos momentos, estamos trabajando hombro con hombro con todas las organizaciones sociales que están en el comando Chile Digno, que es un comando transversal  que nosotros definimos como una política muy responsable al entregarle completamente tanto las franjas televisivas, como las franjas publicitarias e incluso la coordinación y el desarrollo de todas las actividades territoriales -llámese casa a casa, conciertos, recitales- a la organizaciones sociales en su conjunto. Nosotros nos entregamos a las organizaciones sociales y ejecutamos lo que las personas en definitivas dicen, o sea para nosotros la democracia -y esto es fundamental porque tiene que ver con nuestra concepción de entender la política- es todo el pueblo en sus diferentes expresiones y organizaciones culturales, en sus juntas de vecinos, en sus centros de estudiantes, en sus sindicatos, en sus agrupaciones profesionales y gremiales definiendo qué es lo que quieren, qué es lo que necesitan, cómo lo quieren. Efectivamente ahí nosotros agotamos la democracia y ¿cómo nosotros estamos participando en este momento? Estamos haciendo casa a casa, conciertos, recitales por muchas poblaciones de La Araucanía, tenemos actividades en Angol, Loncoche, Pucón, Villarrica, Temuco, Padre las Casas, Pitrufquén, Freire y están siendo muy fuertes en estos momentos, estas actividades tienen una muy alta participación de la juventud y la juventud está muy esperanzada con lo que está sucediendo, lo que se contrasta mucho con lo que nos muestran los medios de comunicación tradicionales. También aprovechar de contar  que La Araucanía está viviendo una crisis de vivienda. El derecho a vivienda aquí en La Araucanía mantuvo aprisionadas a muchas familias en grandes grupos familiares y ahora esta simbiosis ha explotado. Se están generando tomas en las principales comunas de Araucanía y la Jota está completamente dispuesta a participar y está participando en trabajos voluntarios, está generando actividades de recolección de recursos, organización de las mismas vecinas y vecinos que están viviendo en las tomas y sin lugar a dudas prestando todo el apoyo necesario. O sea, esto no se agota.

También están entes del gobierno de derecha, de la gobernación y de la intendencia enviando las fuerzas represivas a sacar a las personas de una cuestión como esta de la vivienda que es fundamental. Es el derecho mínimo que un ser humano tiene con respecto a una vivienda y eso se lo están destruyendo con la fuerza, porque tienen miedo de que su modelo económico, que implantaron con tanta fuerza, a la gente ya no le hace sentido porque es una contradicción total. Las y los comunistas hemos dicho, desde que entró la democracia pactada, la democracia débil: la democracia y el neoliberalismo son cuestiones que no pueden ir de la mano. Como decía una compañera hace un tiempo en una toma, acá estamos viendo esa expresión de la contradicción que se habla en los grandes textos clásicos en los ojos que ya no tiene el compañero Gustavo Gatica. Estamos viendo la expresión física de la contradicción de clase en los opresores contra los oprimidos en las compañeras y compañeros que han sido violadas y violados, abusados sexualmente, torturados, que han experimentado fusilamientos falsos que en esta región ha habido y toda la represión que se genera en todo Chile. Estamos viendo efectivamente que es una política la que está utilizando el gobierno para amedrentar a la juventud y a todo el pueblo para que no se manifieste y ¿cuál es la reacción del pueblo? La reacción del pueblo es la de un pueblo digno, un pueblo que retoma las luchas que venía tomando desde el 73’ cuando fue completamente cortado. Ese pueblo retoma las luchas y sigue saliendo adelante. Es cosa de ver el 8M, la movilización feminista más grande de la historia de nuestro país saliendo en la prensa de todo el mundo, en los diarios de las grandes potencias mostrando que Chile y México tienen movilizaciones históricas.

Por otro lado tenemos un apagón cultural y una censura terrible. Incluso voy más allá, la movilización feminista y todas las movilizaciones están en el marco del proceso del plebiscito y aquí tenemos dos cuestiones fundamentales. Cómo toda la población organizada está por el apruebo, está por el cambio de la constitución, está por darnos otra calidad de vida a todos nosotros y, ese reducto pequeño de la derecha, ese reducto reaccionario que se quiere quedar en el pasado está por el rechazo, lo podemos ver en sus propias marchas que no tienen convocatoria y las convocatorias pequeñas que tienen solamente las ocupan grupúsculos de sobreideologizados para agredir a periodistas, o sea, ese es el nivel, entonces estamos desplegados en muchos equipos de trabajo, desde juntas de vecinos a centro de estudiantes, clubes deportivos, todos enmarcados en algo muy lindo que está pasando, que es esta solidaridad que se está generando en estos grupos, preponderar lo colectivo sin olvidar jamás lo individual, más allá de la elevación de la conciencia social en torno a nosotros, sino también el espacio y la revolución civilizatoria que ha significado el movimiento feminista y que ha venido a darle una raigambre sumamente revolucionaria al proceso que estamos viviendo como país y como sociedad.

Con respecto a los contenidos que ustedes quieren ver incorporados en la redacción de la nueva constitución, ¿cuáles serían los más importantes, considerando el territorio en el cual nos encontramos?

Una de las cuestiones fundamentales que se tienen que establecer en la nueva constitución es que Chile se reconozca como un Estado plurinacional, porque tenemos muchas naciones preexistentes a este Estado Nación que nos fue impuesto, ignorando otras categorías. Nunca se le preguntó a la ciudadanía si había otras naciones, si habían otras culturas, si habían otras interacciones humanas. Eso yo creo que es fundamental porque también nos da paso a otra cuestión que es no entender el proceso social más allá que como sólo producción económica neoliberal, donde las personas funcionan como robots –y perfectamente pueden cambiar a un robot por una persona y esas personas quedan sin empleo. Si la persona no produce, aparentemente, según esta sociedad neoliberal, es porque no funciona. Nosotros vamos porque en la constitución no sólo se establezcan derechos sociales que tienen que ser sin lugar a dudas fundamentales, sino que además de establezca la no categorización de estos derechos fundamentales como son el derecho a la salud, la educación o la seguridad pública. No pueden agotarse por problemas económicos. La capacidad de investigación científica -y me refiero tanto a las ciencias sociales como a las ciencias exactas- no puede agotarse por criterios basados en la economía. No puede ser que se estén eligiendo en estos momentos carreras, profesiones u oficios basados en el beneficio económico que vendrá. El país tiene que redactar una constitución que piense su economía, pero que no piense la economía sólo desde la productividad; sino del desarrollo integral de las personas y eso necesariamente tiene que estar en la constitución – y no solamente el Estado lo tiene que hacer sino que el Estado debe estar desbordado por las personas. El Estado tiene que ser todas las personas pensando constantemente en sus propios espacios territoriales ¿Cuál va a ser la matriz productiva de Carahue por ejemplo? ¿Qué es lo que están desarrollando las personas, qué necesitan? El Estado debiera estar ahí presto para desarrollar redes, para desarrollar las empresas necesarias, las fábricas y las industrias. Este país lo tenemos que hacer de nuevo entre todas y todos.

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