Entrevista directa política

Entrevista directa Richard Caifal: Gobernador de Cautín

En esta oportunidad conversamos con el Sr. Gobernador de la Provincia de Cautín, el abogado Richard Caifal, con quien hablamos sobre su designación como autoridad provincial, los principales desafíos de su gestión y especialmente sobre el envío de tropas especialmente a las provincias de Arauco y Malleco por parte del Ministerio del Interior hace un par de semanas.

¿Cuáles han sido los hitos más relevantes dentro de su gestión como Gobernador?

Los hitos más relevantes están dados por el contexto social. Comenzamos en el mes de octubre y noviembre con el estallido social. Yo ingresé o asumí el cargo de Gobernador el día 27 de noviembre. Habían ocurrido días del gran acuerdo nacional por la paz y la nueva constitución, pero de todas maneras el ambiente estaba bastante tenso, lleno de movilizaciones y posteriormente otro periodo fue el de enero, febrero y marzo, los episodios de incendios forestales. A la fecha, se contabilizan más de 40.000 hectáreas de predios siniestrados, lo cual ha significado también un aumento considerable con relación al año 2019. Nos tocó estar en terreno, nos tocó visitar las comunas afectadas y conocer de cerca la realidad del déficit hídrico en la región, de lo complejo que resulta abordar la temática de los incendios, es una situación ya recurrente en los últimos años, si bien es cierto tiene la categorización de emergencia y así como ocurre en invierno también, en el verano tenemos los incendios y en el invierno tenemos situaciones muy complejas desde el punto de vista de las inundaciones, crecidas de los ríos o nieve en la zona cordillerana, así que también fue una experiencia que nos permitió conocer la realidad regional, sectores apartados, con mucha carencia, sectores muy vulnerables y por último creo que el hito más importante y significativo no solamente para mí en lo personal o para la autoridad regional, tiene que ver con hechos de nivel global o mundial, como es la pandemia. Estamos hablando de una situación que no tiene precedentes o antecedentes inmediatos ni experiencia, lo que implicó, desde el punto de vista de administración primero, de conocer las implicancias, adaptarse rápidamente a una situación que además tiene una evolución que escapa a toda posibilidad de manejo, es muy dinámico, obliga a las personas, como a las instituciones, a adaptarse rápidamente a este contexto y al Estado cuesta también movilizarlo, agilizar su tramitación y creo que ese fue el primer gran obstáculo, pero también en lo segundo el hecho de que para muchas autoridades regionales, comenzar en un periodo de cuarentena a veces impidió la celeridad en la toma de decisiones, es una experiencia que evidentemente marca la vida de cualquier autoridad, no solamente mía, sino que la experiencia de vida, lo que hay que hacer, conocer la institucionalidad y permite conocer la nueva realidad de la sociedad regional en cuanto que ha constituido una situación de estancamiento en lo económico. Para familias que hace cuatro meses tenían una vida relativamente normal, en dos o tres meses han quedado con un desmedro bastante importante o sin sus ingresos laborales y les ha cambiado totalmente la realidad, económica sobre todo. Creo también que ha sido una forma de reinventarnos frente a nuestra realidad de adaptar la tecnología, que tenemos hoy a la mano para comunicarnos, para socializar y para resolver situaciones de carácter institucional. Tu has podido visualizar cómo hoy día los tribunales resuelven a través de videoconferencias, videollamadas, se resuelven muchos temas a través de zoom, etc., nuevas tecnologías que hemos ido internalizándolas, adaptándonos a estos cambios bruscos, pero creo que ha sido una oportunidad. Como todas las crisis son oportunidades para aprender y desafiar la imaginación y la creatividad de todos nosotros, así es que en cierta medida también considero que es una experiencia valiosa más allá de las implicancias negativas que hayan tenido estos tres hitos que te he mencionado.

Para todos los gobiernos ha sido muy complejo relacionarse con el pueblo mapuche y sus demandas, en este sentido ¿Cuáles son los principales escollos por los que ha tenido que atravesar para mantener buenas relaciones con el pueblo, al cual usted mismo también pertenece?

Primero que todo cuando hablamos de pueblo, hablamos de una importante diversidad, por lo tanto tu podrás encontrar gente mapuche que en cierta medida es apolítica, te vas a encontrar con mapuche que son de la UDI, mapuche que son de Renovación Nacional, del PC, de la DC. Es variado el espectro del mundo mapuche, digamos, por lo tanto, hablar de representación en esos términos también es complejo, creo que también habría que definir ese elemento. Respecto de la relación del Estado con el Pueblo Mapuche evidentemente la historia tiene de dulce y agraz, si tu mal no recuerdas, en los albores del S. XX hubo una gran cantidad de representantes mapuche en el parlamento; estamos hablando de diputados, fundamentalmente y de esa manera se entrelaza una muy buena relación con algunos directivos como Venancio Coñoepan, con la institucionalidad. Recuerda que Venancio Coñoepan hace una especie de alianza con Carlos Ibáñez del Campo y de esa alianza, de esa conversación política surge lo que posteriormente se denomina como el DASIN, la Dirección de Asuntos Indígenas el año 1952, y continuando esa misma relación, sería en esos términos la antecesora de la CONADI, en el año 1970-72 también pasamos a la segunda etapa que tiene que ver con el nacimiento del IDI, el Instituto de Desarrollo Indígena, para culminar después con la Ley 2.568 que, bueno, desde ahí podemos hablar desde diversos puntos de vista. Mucho se ha hablado del aspecto negativo de la ley en cuanto a la frase que hacía alusión que las tierras indígenas dejarán de ser tales al igual que sus ocupantes, situación que no se dio en la práctica, pero que viene a consolidar una situación que es muy compleja de abordar hasta el día de hoy, que tiene que ver con la titularidad del dominio de tierras, o la propiedad individual, o sea, básicamente, hablamos del concepto de propiedad. Creo que ahí, está un poco, parte de la problemática actual, respecto de la tenencia y la posesión de la tierra, pero ha sido un elemento clave en la discusión con el Estado respecto cómo se hace ese abordaje y la Ley N°19.253 viene a subsanar, en parte, lo que ha sido esa relación al momento de establecer, en su artículo 20 letras a y b, mecanismos de solución a la demanda de tierras. Ha sido a partir del año 93’, la entrada en vigencia ha sido un desarrollo complejo del punto de vista de la institucionalidad porque es atípica la figura de la CONADI, una entidad que compra tierras, pero sin embargo creo que ha  dado unos buenos resultados desde el punto de vista pragmático ¿Hay vicios? Por supuesto, como en toda situación humana, hay cosas que hay que mejorar, otras cosas que hay que ir resolviendo que se han presentado como los derechos reales de uso, las sucesiones, etc., pero creo que ha sido un buen mecanismo y esta relación se ha visto también mejorada con la entrada en vigencia del convenio 169 de la OIT, situación que fue resuelta el 91’, con la ratificación y la posterior entrada en vigencia el año 2009, de ahí en adelante también ha habido una importante discusión respecto del reconocimiento constitucional y yo diría también hace un par de años atrás con el Ministerio de Pueblos Indígenas. Creo que es una situación que al día de hoy puede resolverse, puede ser incorporada en una agenda indígena, tanto el reconocimiento, como el Ministerio y el Consejo de Pueblos. Yo creo que tiene por lo menos la votación en el parlamento para que ello se materialice. Respecto de lo que ocurre a nivel internacional y lo que han planteado algunos grupos que son proclives a establecer autonomías, esa situación también en cierta medida fue abordada en el Informe Presidencial para la Descentralización del año 2014 donde se plantean estatutos autonómicos y experiencias que eventualmente podrían aplicarse en Chile, a partir de lo que pudiese ocurrir en Isla de Pascua, Juan Fernández y la Región de La Araucanía.

Respecto de lo complejo también que ha sido el tema de la seguridad pública o lo que tiene que ver el Ministerio del Interior, no cabe duda de que esto se agudiza a partir del año 1997 con la primera quema de camiones y el 2001 con la muerte de Alex Lemún. De ahí en adelante hay una situación que ha sido muy compleja desde el punto de vista del manejo de estos conflictos, o estas reivindicaciones. Hay hitos que son importantes, tales como los de Jaime Mendoza Collío, Matías Catrileo y otro hito importante también fue la muerte de Catrillanca. También creo que ha sido un elemento que ha paralizado en cierto sentido la agenda indígena, pero esperamos que el año 2020 comience a reactivarse, tal como lo ha señalado también el Ministro Blumel hace un par de días atrás.

En lo complejo siempre hay situaciones que uno puede rescatar, pero en cuanto a la pregunta que tu deslizas ahí, creo que desde el gobierno se quiso también dar una señal importante en materia de reconocimiento del mundo indígena en general y por ello curre mi designación. Mi designación no es casual. Se venía desarrollando una importante conversación con la presencia del Ministro Alfredo Moreno en la región y él dejó también una buena relación con muchos dirigentes y creo que había sido un puente y una oportunidad también para ir avanzando también en diversas materias, pero lo de Catrillanca paraliza un poco la agenda y al momento de mi designación, creo que hay también la visión y la convicción de que es importante abordar esta temática indígena, así es que en ese sentido también marcamos un hito importante con mi nombramiento porque se convierte también en una de las primeras designaciones en la Provincia de Cautín. Un mapuche, que obviamente yo me autorreconozco y me autodefino como tal y del punto de la representación yo no puedo decir que represento al mundo mapuche, pero sí represento a una cantidad importante de personas que ven reflejado en mi la situación que a todos nos ha tocado vivir, personas que vienen de un extracto social de vulnerabilidad y que han ganado un espacio tanto en lo profesional, como en el mundo laboral y pretender representar a todos los sectores es demasiado pretencioso, pero sí habla de una disposición, de una apuesta política al diálogo y a no perder de vista el tema de fondo que básicamente son los Pueblos Originarios en Chile.

Un cargo muy complejo, ya que también vemos, por otro lado, el envío de personal militar a la región, especialmente a las provincias de Malleco y Arauco, en la región del Biobío ¿Usted cree que el envío de tropas para esta zona del país es una buena señal para el diálogo entre el Estado y el pueblo mapuche que esgrime demandas, fundamentalmente de tierras?

Yo creo que hay dos situaciones que hay que analizar. Primero está el tema de la seguridad pública, un resorte del Ministerio del Interior, donde obviamente se toman decisiones que a veces no están dentro de la lógica como lo ha podido hacer Desarrollo Social, que tiene a su cargo lo que es la institucionalidad indígena, me refiero a Conadi, que son dos vertientes muy distintas en la práctica desde el punto de vista del Estado y quien siempre ha asumido el rol, en este caso de interlocución ha sido Desarrollo Social, por ello Alfredo Moreno desarrolló una amplia agenda de conversaciones con distintos sectores y diversos dirigentes y por eso te señalaba anteriormente de que había dado un muy buen resultado esa lógica de negociación, de conversación y se había avanzado de manera muy importante en la agenda indígena.

Respecto de la situación, de la presencia de militares particularmente, obedece también a una situación de estado de excepción a nivel nacional y creo que también hay que hacer hincapié en los conceptos. Cuando se habla de militarización, estamos hablando de efectivos militares y ello ha ocurrido sólo en las situaciones de excepciones que se han establecido desde la autoridad a partir de los incendios y ahora a partir de la crisis sanitaria. Podemos hablar de una presencia de carabineros, situación que también tiene su lógica en los gobiernos particularmente de Ricardo Lagos, que comienza con una orientación a una mayor presencia policial en la macro zona sur: hablamos de Arauco, particularmente. Esa política fue instaurada y fue mejorada también por el gobierno de Michel Bachelet y sin ir más lejos creo que las operaciones que hubo, llamadas la “Operación Paciencia”, la “Operación Tauro” y también la “Operación Huracán” obedecen a gobiernos de centro-izquierda. La “Operación Huracán”, básicamente, tu conoces como ha sido ese desarrollo, como ha sido también la implantación de pruebas respecto de las personas allí involucradas. El mismo caso de los loncos Pascual Pichún y Aniceto Norín, situación que fue conocida por la Comisión Interamericana y después por la Corte Interamericana de Derechos Humanos dando su veredicto también favorable a los loncos y eso ocurrió en gobiernos de centro-izquierda.

Lo que se hace al día de hoy es básicamente mantener esa presencia policial, que ya había en el año 200, como te decía. Incluso hay un hito importante con la muerte de Alex Lemún el año 2001, pero hay una lógica de presencia policial porque es evidente que hay que también hacerse cargo del tema de la seguridad. Estamos hablando de personas que incluso han fallecido y me refiero no sólo a las personas que uno les puede decir o llamar “colonos” y me refiero particularmente al caso del Lonco Cariqueo, al cual le asesinaron dos hijos y eso también reviste una gravedad importantísima, lo mismo que ocurrió con la familia Antilef, aquí camino a Vilcún. Ellos prácticamente fueron ejecutados y estamos hablando de personas mapuche que han sido muertas y también se encuentran identificados los responsables y entre ellos también hay un peñi que está identificado en la muerte de los hijos del Lonco Cariqueo, por lo tanto, esta situación amerita muchas veces la presencia de la institucionalidad policial. Puede que cualquier persona de afuera tenga observaciones o reparos respecto de la presencia policial, pero decir que aquello no es necesario, sería un contrasentido o un absurdo y lo que si hay que privilegiar es el diálogo y ello tiene que partir primero con nosotros y nosotros hemos estado siempre dispuestos al diálogo, pero tampoco podemos decir: oiga, el diálogo a cualquier precio o con tus condiciones. Las condiciones se van dando en el curso de esa conversación y no de manera preexistente a una mesa. Todos los gobiernos han implementado una instancia de conversación o diálogo, pero cuánto se avanza, y creemos que, al menos yo, este último tiempo había una señal importante de querer avanzar en consolidar la institucionalidad, particularmente del Ministerio de los Pueblos Indígenas. Por eso te mencionaba que mi designación también obedeció a dar una señal política importante y creo que no hemos perdido la voluntad de diálogo, ninguno de los sectores involucrados. Creo que es un esfuerzo que ha demandado también un desgaste de los dirigentes. Hay también una nueva dirigencia indígena que tiene nuevas expectativas y hay algunas que incluso rayan en las autonomías e incluso rayan en movimientos independentistas, con o sin fundamentos. A veces creo que algunos dirigentes tienen muchos fundamentos ideológicos, pero creo que también les falta conocer cómo funciona la institucionalidad, como ha funcionado la experiencia internacional. Experiencias autonomistas ha habido experiencias desde hace muchos años ya. Tu conoces la realidad de lo que es el pueblo Cuna en Panamá, conoces la experiencia internacional también en España, conoces como se ha dado la realidad en Ecuador, Colombia, en Bolivia, donde resulta fundamental la consagración constitucional para abrir los espacios institucionales. Me refiero a estas autonomías o a entidades territoriales autónomas. Todo eso se da en el marco institucional, en el marco de la norma jurídica, por lo tanto cualquier conversación pasa por institucionalizar ese diálogo, así que por lo menos al día de hoy existe la voluntad del diálogo y las autoridades estamos disponibles para ese diálogo.

Por último quisiéramos saber cuál es el sello que desea dejar en su paso por esta gobernación y saber si tiene alguna ambición política de otra índole.

Respecto del sello en particular, cuando inicié el trabajo acá en la Gobernación teníamos delineado un trabajo con mucho terreno, con muchas salidas a visitar a emprendedores, potenciar también el turismo, no sólo el turismo de la zona lacustre, sino que también el turismo rural que ha sido un eje fundamental de la economía regional y ese sello lo tuvimos que en cierta medida ir modificando de acuerdo también al contexto. Primero de lo que significó el estallido social y posteriormente lo que ha significado la crisis sanitaria. Nos ha impedido, nos ha imposibilitado estas salidas a terreno, nos ha obligado a asumir una nueva forma de diálogo a través de las tecnologías y en ese sentido también nos hemos visto con una barrera que tiene que ver con el contacto físico y desplegarnos con todo el equipo de la gobernación en las distintas comunas. Tenemos que reinventarnos, pero el diálogo va a ser también uno de estos sellos. La presencia a través de estas videoconferencias se ha ido masificando, esperamos continuar con esa misma impronta y obviamente hacer que las comunidades particularmente indígenas de la Región se sientan con un amigo acá en la Gobernación, que los dirigentes sientan que acá hay una persona dispuesta 24/7 a poder asumir un diálogo próspero, enfocado en el desarrollo, en el reconocimiento y en los valores. Creo que el respeto ha sido una virtud que el pueblo mapuche ha sabido poner sobre la mesa y yo también tengo el mismo compromiso y asumo también esa responsabilidad de respeto y tolerancia hacia los demás.

Respecto de las ambiciones políticas no tengo hoy día ninguna ambición en particular. No soy candidato a diputado, a concejal, no soy candidato a consejero, no soy candidato a alcalde y no está por lo menos en el horizonte cercano dicha situación. Yo quiero marcar un hito respecto de las gobernaciones particularmente mapuches que han sido pocas y en realidad cuento unas dos, no más que eso y creo que es bueno ir marcando el antecedente de que  los mapuche hoy día estamos en todos los ámbitos hay profesionales de toda índole, hay enfermeros, doctores, psicólogos, abogadas, abogados, ingenieros, estamos en el poder judicial, estamos en la toma de decisiones el día de hoy. Estamos en los estamentos públicos y en la medida de que la sociedad entienda, sin prejuicios, de que tenemos las mismas competencias, las mismas habilidades y que podemos hablarnos a los ojos, creo que también habré contribuido a tener una sociedad más igualitaria, más justa y que piense y mire al otro con respeto.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba