Entrevista directa política

Beatriz Sánchez: Apruebo Convención Constituyente.

En esta oportunidad conversamos con Beatriz Sánchez, ex candidata a la presidencia de Chile por el Frente Amplio, quien actualmente concentra su trabajo político en la promoción de la opción Apruebo y Convención Constituyente para el plebiscito del próximo mes de octubre. En su análisis, afirma que el Apruebo granará en La Araucanía y en todas las regiones, pero los resultados específicos dependerán de la cantidad de personas que voten. El factor clave del proceso de la Nueva Constitución será el nivel de participación, ya que determinará los temas y los cambios a realizar. “Yo creo que va a ganar el Apruebo en todas partes, en La Araucanía también, lo que no sé es cuanta gente va a ir a votar… la población mapuche no vota porque se sienten ajenos a las elecciones”

¿Cuál es tu proyección de los resultados de la posición Apruebo que tú representas y del Rechazo en la región de La Araucanía?

No hemos hecho proyecciones muy detenidas por región ni tampoco a nivel nacional, porque además yo creo que han ido cambiando las percepciones, y esto tiene que ver con lo que ha pasado en el último tiempo en el país; de hecho nos pilló -a mi particularmente en marzo- haciendo campaña, pero así, todo el día en la calle, haciendo un puerta a puerta muy intenso. Yo estaba en la región Metropolitana y en la quinta región en específico, pero tenía una agenda de puerta a puerta como muy de despliegue nacional y de repente viene la pandemia que se instala en Chile de un, o sea nosotros sabíamos que venía, pero se instala de un momento para otro, que tenemos que hacer cuarentena.

En la región metropolitana las cuarentenas han sido muy largas, entonces eso nos hace cambiar mucho el foco, no solo la forma sino que también el foco además de la conversación. Entonces si bien en marzo teníamos una sensación, por lo menos en la región Metropolitana, también proyectábamos de alguna manera al país, de que había una sensación, en las personas, de que se necesitaba un cambio, un cambio en las reglas del juego, si tu quieres como instalándose en el plebiscito el Apruebo como una opción mayoritaria, hoy día creo que si bien todo lo que motivaba la participación en el plebiscito y la opción Apruebo todavía existe, la conversación esta en otro foco y allí se instala el miedo a votar por la pandemia como uno de los factores que pueden incidir en la votación. Ahora yo entiendo que me preguntas por la región de La Araucanía en específico, que tiene otros factores además de los que ya mencioné, entonces para mí, y desde Santiago además, sin vivir en la zona, que ustedes viven allá tienen otra percepción, es mucho más difícil hablar de números ¿no? Además yo creo que cometeríamos un error de tratar de alcanzar ciertos números porque creo que uno de los temas que hemos conversado con todos los comandos de Chile Decida, que son los comandos donde está trabajando el Frente Amplio, es sentir que tenemos algo, como algo ganado. Que hay algo como trabajado o que partimos de una base, si tú quieres, en el plebiscito, porque creo que eso es un riesgo que se puede cometer porque creo que el primer desafió, el más importante, es que vaya mucha gente a votar, y ese es un desafió importante, para mí hay partimos con ese gran desafío, antes incluso del Apruebo.

¿Tú crees que acá en la Araucanía gana la opción Apruebo?

Yo creo que va a ganar el Apruebo en todas partes, en la Araucanía también. Para mi el tema más importante es que yo no sé cuánta gente irá a votar.

Claro, tú misma lo mencionaste recién.

Exacto. Entonces lo planteo así: si gana el Apruebo pero no va bastante gente a votar, creo que no es un tan buen escenario para todo lo que viene ¿Por qué lo digo? Porque este es un proceso muy inédito, no solamente en la historia de Chile, en la historia de América Latina, en buena parte del mundo, o sea, que un estallido social, un levantamiento popular, provoque un cambio, un destrabe tan importante como este, genere esta posibilidad, no es algo que veamos en la historia. Y tiene una cierta fragilidad bien importante. Entonces si bien hoy en día es un cambio constitucional y está escrito y es una vía hoy día concreta, todo lo que viene después es, entendámoslo, tienes una parte importante de Chile, e importante me refiero a que concentra poder político y económico, factico si tú quieres, que no está de acuerdo con esto, no está de acuerdo con que haya un plebiscito, con que haya personas elegidas para que cambien estas reglas del juego, que es una nueva Constitución. Entonces nos enfrentamos a un proceso muy inédito y que creo que tiene que ser muy cuidado, muy protegido. Entonces por eso es que para mí la primera atención es que sea un proceso lo más robusto posible, que ese día del plebiscito la gente pueda ir a votar y que ojalá, por lo menos, no sé, todos tenemos en nuestro corazón una cifra, nos gustaría que fuera muy masivo; pero en un país donde hay voto voluntario, vota menos de la mitad de la gente que puede votar en todas las elecciones. Con pandemia mi gran pregunta es ¿Cuánto van a incidir las campañas del terror que van a empezar a circular antes del plebiscito? ¿Cuánto van a incidir efectivamente en zonas específicas? Digamos lo que pasa alrededor. En la Araucanía ya sabemos que se instala cada vez que hay votaciones, pero en otras zonas también, zonas donde cuesta movilizarse, zonas donde hay mucha población rural.

¿Cuál es el escenario electoral acá en La Araucanía para el Apruebo?

En La Araucanía lo que hemos visto, lo que vimos en las elecciones, en las últimas elecciones del 2017, es que básicamente la población mapuche no va a votar, no participa en las elecciones y no participa porque se sienten muy ajenos a las elecciones que son del Estado chileno básicamente, se incluyen poco porque participan además poco, se sienten poco involucrados porque además en estos procesos no se les involucra. No solo en el proceso eleccionario se les involucra poco: en la vida política, en la vida económica, en la vida social. Y no solo son los pueblos indígenas: en general a nosotras, yo soy feminista, a nosotras las mujeres se nos incluye poco como sujetas de derecho en general, o sea Chile tiene una estructura donde mujeres, y esto es porque he tenido  hartas conversaciones al respecto ahora último, pero mujeres, pueblos indígenas, disidencias sexuales, en fin, quedan fuera de la discusión en general sobre la vida política y social. Entonces se van sintiendo aparte de la discusión completa. Son personas a las que se asisten, pero no son sujetos principales en la conversación. Entonces eso pasa una, dos, diez, veinte, cien años y tu te vas sintiendo aparte de ese Estado. Entonces esa recomposición es compleja de hacer, no es de un momento a otro, no es de decir, oye ahora sí, ahora vengan a votar, esto es importante. No es tan sencillo, entonces yo creo que ese es un tema complejo. Hoy día creo que se avanza en el sentido de que tengan escaños reservados, pero yo no sé si solo el hecho de tener escaños reservados cambia la figura. Entonces ese es un problema que se instala y evidentemente en regiones, donde hay tensiones, y no me refiero solo a la tensión de estado chileno-pueblo mapuche sino que en tensiones como por ejemplo la lucha por el agua, el factor económico que significa la depredación forestal, la pobreza, a ese tipo de conflicto me refiero ¿Cuánta participación les das a tu vida social y política? ¿Cuánto la consideras? Todo eso se mete en un saco respecto a la participación general. Entonces si tú durante mucho tiempo te empiezas a distanciar respecto a lo que significa la votación, la participación política, que no ves tantas diferencias, ahora tú vas a decir “si yo ahora participo, veo todo distinto”, no es tan fácil. Es una construcción, entonces ese es un problema para todo lo que viene.

Tú tocaste un tema importante que tiene que ver con los escaños reservados ¿Cuánta representación de los pueblos originarios podría llegar a tener una cierta cantidad de escaños reservados para los pueblos originarios?

Esta detenido en el senado. Lo hoy que está decidido es que habrá escaños reservados, pero no está el número. Nosotros como Frente Amplio y eso lo llevó adelante en específico el diputado que estaba participando en la comisión de constitución, pero como Frente Amplio sostuvimos parte de esa discusión porque estuvimos muy metidos en eso en particular porque estábamos metidos también en el tema paritario y de escaños reservados, y trabajando con distintas agrupaciones de pueblos indígenas que además eran distintas, porque habían agrupaciones que representaban a mapuches, que representaban a pueblos del norte y cada uno también tenía su propia composición de como los escaños deberían ser, como debería ser su composición interna también, creo que es un tema interesante ahí y habían números diversos, 15, 18 y llegamos… Nosotros estábamos hablando de 15 escaños reservados en la proporción, se hablaba de un diez por ciento que es lo representativo, son 155, que serian 15, ese es el número a que se llegó trabajando con distintas agrupaciones de pueblos indígenas. Pero es verdad que el número no ha avanzado, hoy día esta estático, el tema pasó de la cámara de diputados al Senado y allí está un poco trancada la pelota; esta semana avanzó, o sea la semana pasada empezó a avanzar y se espera que esta semana siga avanzando para fijar un número, o sea tiene que fijarse porque nos empezamos a acercar a la fecha, pero no ha avanzado mucho más, pero se había llegado en conversación con distintas organizaciones a ese número.

Beatriz, respecto de temas relevantes para esta región, que están asociados con lo que se denomina el conflicto indígena, el conflicto mapuche ¿Cuál crees que puede ser la estrategia para posicionar temas relevantes que están dentro de tu reflexión política como autonomía indígena y el rol social del Estado? ¿Cómo crees que pueda ser posible allanar el camino para que la sociedad pueda incluir estos temas en una nueva Constitución?

Yo creo que tiene varias aristas, y que ha costado que se pongan las distintas aristas sobre la mesa de la discusión y yo creo que ahí hay un tema bien de fondo y quiero partir como de lo global para llegar a lo más particular. Las constituciones, y hay muchas definiciones de constituciones, pero hay una que es la que más me gusta, porque creo que define mucho lo que es Chile hoy y lo que nos gustaría que fuera. La que más me gusta es la que las constituciones de un país lo que hacen es que equilibran las relaciones de poder dentro de un país, yo creo que la Constitución del ochenta es un reflejo de eso, muestra una estructura de poder, donde hoy en día podemos identificar claramente quien tiene el poder en Chile, y lo que queremos avanzar es a una estructura de poder distinta. Hoy en día está muy concentrado, por ejemplo, en Santiago respecto a regiones, ésta se concentra mucho en el privado y por eso hoy en día el gran poder económico que existe en Chile, que incluso penetró completamente al poder político, hay un excesivo presidencialismo respecto a todos los otros poderes del Estado y eso genera un engranaje de la institucionalidad que también hace como que el país se tranque o se tranque la pelota permanentemente para los cambios más institucionales si tú quieres, el poder de lo patriarcal con respecto a nosotras las mujeres, el poder del Estado chileno con respecto a los pueblos indígenas y así sucesivamente. Lo que podemos lograr con el cambio constitucional es que esta estructura vaya rodando y vaya cambiando. Entonces eso es importante para destrabar conversaciones, porque tampoco quiero instalar esta idea de que la Constitución cambia mágicamente las cosas, porque no las cambia mágicamente. La Constitución lo que puede hacer es destrabar, para después, mediante una construcción política, cambiar el país, eso es muy importante dejarlo dicho. Bueno de ahí me voy a lo puntual. Entonces ¿Qué pasa en la región de la Araucanía? Creo que hay una serie de cuestiones que pasan en la región que son un reflejo de lo que es Chile y que además inciden mucho en la problemática o en el conflicto, lo que se llama conflicto Estado chileno-pueblo mapuche. De partida poder económico concentrado en el gran poder forestal que existe en la zona y parece que nunca está presente en el problema del Estado chileno con el pueblo mapuche, o sea, si no entendemos que ahí hay un problema grande económico, hay un tema económico que está metido en medio de este conflicto, es difícil que alguna vez le hagamos frente derechamente a lo que pasa. No se puede hablar que es solamente un tema de tierras o solamente un tema judicial policial o si es un problema político, pero no vamos a abordar esto así, no, hay que abordarlo en su integridad. Pero si el poder económico es tan importante que ni siquiera se puede hablar del tema es imposible que avancemos. Por eso esa estructura tiene que tener límites porque si no es difícil que empecemos a avanzar. Entonces creo que hay que empezar a tocar en serio, qué significa que haya forestales que simplemente avancen por las regiones sin que se les ponga ningún tipo de límites respecto al uso del suelo, al uso del agua, ahí hay un tema que es muy sensible para el país y que va a ser complejo de resolver. Esto lo hemos hablado con muchos expertos y constitucionalistas, los especialistas en constitución económicas también lo dicen, el tema del agua no es llegar y cambiar la Constitución y que se arreglo todo, no, esto va hacer una sucesión de hechos, pero son peleas políticas que hay que dar y que el país tiene que dar, pero ese es un tema. Entonces para la región de La Araucanía, si queremos avanzar efectivamente en algo que no es solamente algo del Estado chileno con el pueblo mapuche, sino que en general para una región y que vaya avanzando con una idea de desarrollo y que se entienda distinta, tienes que instalar el tema de la gran forestal ahí, el tema del acceso al agua y de quién es el agua, la propiedad del agua, empezar hablar definitivamente respecto al pueblo mapuche y cuestiones más grandes como, por ejemplo, cuántas naciones hay dentro del estado de Chile ¿Vamos hablar en algún momento de que tenemos varias naciones, de que este es un estado plurinacional? Y si es plurinacional ¿Cuánta autonomía tiene cada una de estas naciones? ¿Qué entendemos por autonomía? ¿Cuánta autonomía? Los pueblos no son solamente folclore. No es como algo lleno de colores para poner en el libro de historia. Entonces también eso hay que ponerlo sobre la mesa y es desafiar algo muy homogéneo que ha tenido la historia chilena, entendiendo al Estado como una sola nación donde somos todos iguales. Hay que empezar a tener conversaciones que si bien están de alguna manera en una suerte de subterráneo hoy en día, hay que sacarlas a la luz e instalarlas definitivamente, pero eso también implica guerra de poder si tu quieres llamarle. Hablar sobre varias naciones dentro de un Estado también es ceder poder y por eso no se instalan. Entonces todo eso creo que la Constitución puede destrabar estas conversaciones. Insisto, no es fácil, no es fácil nada de esto, pero son los únicos caminos que nos van a llevar a un entendimiento distinto, largo, esto puede demorar muchos años, para ir entendiendo los procesos, para ir poniéndose de acuerdo, para ver cómo esto se estructura legalmente, para ver cómo las sociedades van cambiando su trato, pero es el único camino porque sino hoy en día nos vamos a quedar estáticos y lo que vimos en el estallido puede permanecer como un estallido continuo durante quince años si no cambiamos las cosas.

¿Cuál es tu percepción respecto de las capacidades, de las potencialidades o de los problemas que puedan tener también estas regiones para llevar a cabo este debate, que tiene problemas de fondo que son complejos?

Yo creo que hay dos cuestiones ahí, una es que en Chile, por una cuestión que se ha instalado culturalmente y creo que también es lo mismo que estamos hablando, una forma, por esa estructura de poder que tenemos, se ha instalado esta tecnocracia muy fuerte y una tecnocracia muy

Centralista, además. Como que tiene que venir gente de Santiago a decirte a Temuco, en otras zonas del país, cómo se hacen las cosas, cómo llevar de la mano a otras personas, cuáles son las soluciones. Estamos poco acostumbrados a entender a la otra persona sujeta de derecho, que no hay que llevarla de la mano, y tener un trato igualitario. Y de hecho hay caricaturas que se instalan, como que hay muchas personas que creen que el Congreso nacional de un país tiene que ser como pura gente doctorada, puros académicos, tienen que ser esa excelencia, y no, si el Congreso es democrático y debería ser un reflejo de lo que es el país, nada más. Entonces creo que ir superando esas trancas que tenemos con respecto a quiénes toman las decisiones y cómo se toman, es parte de estas reglas del juego distintas, pero no nos pasemos rollos, esto también es una evolución cultural, porque tenemos que sacarnos de la cabeza lo que nos han dicho durante todos los noventa, todos los dos mil, de que aquí son los técnicos los buenos, los que no tienen intereses, los que no son políticos, los que son como asépticos, que es solo su inteligencia la que habla, cuando sabemos que tienen agencias, que tienen intereses políticos, que obedecen a las empresas donde trabajan, que no vienen de la nada y que hay intereses ahí. Entonces tenemos que sacarnos de la cabeza que la composición, y no digo que los técnicos no valgan, sino que las decisiones se tienen que tomar de la manera colectiva entre los técnicos, entre las personas que saben, por ejemplo toda la gente que trabaja en los municipios, entre la sociedad que son las personas, que son los objetos de la política pública, con objeto no quiero decir que no participen, tienen que participar de las decisiones. Hoy en día esto está aprobado porque está estudiado en el mundo de que la inteligencia colectiva, o sea lo que se hace en grupos de personas diversas, es muchísimo más efectivo, mucho más brillante, si tú quieres ¿Qué decisiones son las que toma un grupo de personas que son todas iguales? Allí por ejemplo hay un tema de fondo en el gabinete del presidente que tenemos hoy día, que son todos iguales: viven en la misma comuna y estudiaron en la misma universidad, y eso es un problema ¿Por qué el estallido le estalla a Piñera si esto viene pasando hace tanto tiempo?  A ver, le hubiera podido pasar a cualquiera, estoy de acuerdo, aquí nadie tiene como “me salve”, no, le hubiera podido pasar a todos. Pero le pasa específicamente a él, porque tiene una ceguera de mirar el país, porque no lo conocen, porque estudiaron en dos universidades, tres colegios, todos de la región metropolitana y todos viven en la misma comuna. Entonces ese es el Chile que tiene que empezar a quedar en el pasado, y no porque esa gente no valga, porque evidentemente tiene que ser parte de las decisiones también, por eso esto tiene que empezar a abrirse. Entonces cuando hablamos de la región de La Araucanía yo espero que estén los académicos de las universidades de allá, yo espero que estén obviamente y ahí están los técnicos de la región, no los de Santiago, yo espero que estén los líderes de los pueblos indígenas, los digo porque no hay uno solo, porque todavía tenemos en la cabeza cuál es el  gerente general de acá, que estén los lideres y que no sea esta cosa como jerárquica: este vale más que este otro, cada uno se representa a sí mismo, nadie nos lleva de la mano. Tenemos que aprender a que las cosas tienen sus propios ritmos y no los ritmos que queramos instalar desde Santiago. Pero ese también es un cambio cultural, de cómo venimos construyendo el Chile de hoy día. Por eso son procesos complejos y procesos que van hacer más lentos, pero insisto: si no los cambiamos, sino entendemos que esto tiene que tener evolución, nos vamos a quedar pegados en una crisis durante muchos años, como le ha pasado a otros países.

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