Entrevista directa políticaPolítica

Camila Delgado, Candidata a Diputada por el Distrito 23: “es crucial desarrollar alianzas de lucha contra el modelo forestal, que permita la unidad entre las comunidades mapuche y los sectores obreros forestales, porque todos decimos con ímpetu “FUERA LAS FORESTALES””

En esta oportunidad conversamos con Camila Delgado Troncoso, original de la comuna de Collipulli quien, en su formación y trayectoria política y profesional, se ha destacado primero como dirigenta estudiantil y después como dirigenta sindical, feminista organizada en Pan y Rosas y militante fundadora del Partido de Trabajadores Revolucionarios de La Araucanía, quien actualmente es candidata a diputada por el Distrito 23.

Primero que cualquier cosa ¿qué fue lo que gatilló en ti tomar la decisión de asumir este reto político, después de tu participación en las elecciones a la Convención Constitucional, en que participaste?

Es una decisión colectiva que tomamos como Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR) donde nos presentamos cuarenta y cuatro candidatos, candidatas y candidates a diputaciones a nivel nacional en las ciudades de Arica, Antofagasta, Valparaíso, Región Metropolitana y acá en el Distrito 23 de la Región de la Araucanía, decidiendo ocupar todas las tribunas que nos permite este proceso electoral para ir haciéndonos más visibles en el escenario político y hacer posible amplificar nuestras propuestas ya que abordamos este proceso electoral como un camino necesario para que  emerja desde abajo, desde la gente trabajadora, pobladora, las mujeres y la juventud, una alternativa totalmente independiente de los partidos empresariales que no busque solo el voto de la gente, sino que pueda dialogar la necesidad histórica de dar un giro radical al declive medioambiental, de enfrentar las miserias del capitalismo, del patriarcado, lo que implica convencer de la necesidad de tomar partido, de entregar la vida a la militancia revolucionaria, lo que en muchos casos es una vía de escape al individualismo, la apatía o la depresión que nos atraviesa socialmente.

Por lo mismo, mi participación política no está atravesada por periodos electorales, no somos como los políticos de este sistema que cada cuatro años quieren parecer como el promedio de la gente, pero luego al salir electos, viven como gerentes. Es esa casta política llena de privilegios la que termina finalmente gobernando para los empresarios, quienes finalmente gobiernan desde las sombras a través de sus representantes en el parlamento. Nuestra apuesta es ser una voz de las luchas de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud, por lo mismo queremos actuar en consecuencia, lo que implica que si salimos electos como diputadas cobraremos igual que el sueldo de una profesora, y el resto lo donaremos a fondos de huelga, movilización o luchas que hayan, como ya lo vienen haciendo hace años nuestros compañeros y compañeras parlamentarias de nuestra organización hermana en Argentina, el Partido de Trabajadores Socialistas agrupadas en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores,  siguiendo la tradición marxista revolucionaria de la Comuna de París de 1871 que decidió que todo funcionario gane lo mismo que un trabajador calificado.

¿Cuáles son los principales desafíos que tuviste que superar para asumir esta candidatura?

Los principales desafíos que tuve que enfrentar fue tener que organizarme con mi hija que tiene tres años, lo que implica siempre un desafío importante para quienes somos mujeres, madres y dirigentas, pero esto me llena aún más de fuerzas para asumir este desafío. Junto con esto, estoy acompañada en el día a día por un tremendo equipo de compañeros y compañeras que han venido sosteniendo todo este proceso para que nuestras ideas lleguen a miles, ideas que buscan poner al centro la luchas que hemos dado como mujeres contra los femicidios, la colectivización de los cuidados y trabajos domésticos, la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito, por nuestros derechos sexuales y reproductivos, con una perspectiva desde el feminismo de clase.

¿Qué te diferencia a ti de las y los otros candidatos a diputadas y diputados por la región, que te dejaría en mejor posición que ellos para integrar la Cámara de Diputados?

La principal diferencia con las otras candidaturas, es que me posiciono desde una total independencia política con el Gobierno, con los empresarios y también con el Estado, llevando adelante un programa político que toca los intereses de los dueños de este país, enfrentando y denunciando a la Derecha en esta región, pero también, nuestra propuesta y quehacer político no busca poner al parlamento como un fin en sí mismo, donde solo se busca tener la mayor cantidad de diputación, adaptándose a la institucionalidad y planteando reformas solo en la medida de lo posible, como lo hace el Frente Amplio o el Partido Comunista.

Nuestro programa político apunta a debatir el sueldo que no alcanza, las jornadas extenuantes, los niveles de cesantía y trabajo informal, por eso nuestra propuesta es que trabajemos menos y trabajemos todos, con una jornada de 6 horas, 5 días a la semana, repartiendo las horas de trabajo entre ocupados y cesantes con un sueldo mínimo de $550.000.

También proponemos terminar con el saqueo ambiental y zonas de sacrificio, renacionalización de los recursos estratégicos bajo control de sus trabajadores y comunidades, educación gratuita, laica y no sexista, plan nacional de viviendas y obras públicas con gestión real de trabajadores, comités de vivienda y organizaciones populares, y por supuesto fin a la persecución política al pueblo mapuche y libertad inmediata a los presos políticos de la rebelión.

Todas esas demandas nos permiten una buena posición para buscar ser una voz de las mujeres, de la juventud y principalmente de las y los trabajadores, donde estamos llevando  una campaña histórica de #UnTrabajadorAlCongreso donde nuestra principal apuesta partidaria es que Lester Calderón, quien fuera dirigente sindical de la fábrica de explosivos Orica,  puedan entrar a un escaño parlamentario en Antofagasta.

El conflicto del Estado de Chile con el Pueblo Mapuche es una de las cuestiones que nos destacan a nivel nacional en la agenda de medios. Siguiendo esta idea ¿cuáles son tus propuestas para el tratamiento de este conflicto?

La devolución del territorio es un eje medular en destrabar un conflicto que parte con el despojo y el genocidio, pero además es una propuesta que sabemos no vendrá de la institucionalidad ni de la mano de la clase empresarial y sus representantes políticos,  porque precisamente toca los intereses más resguardados en esta región que es el modelo de la industria forestal, que incluso es una de las principales razones para que Piñera salga decretando el Estado de Emergencia en este territorio, por lo que aquella lucha implica enfrentar de lleno al Estado y todo su aparato represor y militar, una lucha que requiere de grandes alianzas estratégicas que apunten a un mismo enemigo. Por ende, es crucial desarrollar alianzas de lucha contra el modelo forestal, que permita la unidad entre las comunidades mapuche y los sectores obreros forestales, porque todos decimos con ímpetu  “FUERA LAS FORESTALES”, ¿pero qué pasa con las megas infraestructuras?, ¿con los 300 mil trabajadores muchos de ellos también de comunidades mapuche?, ¿con las millones de hectáreas de monocultivos de pinos y eucaliptos?

Creemos que debe existir un plan de reconversión productiva por el bosque nativo gestionada por las comunidades mapuche en alianza con los obreros forestales y profesionales que apoyen planificar el reavivamiento del bosque nativo que se necesita como algo vital para revertir la crisis climática, para que vuelvan a emerger las vertientes, el agua, el lawen para la medicina mapuche, y todo lo que el bosque nativo entrega, haciendo uso si es necesario, de toda esa inversión capitalista y de esa tecnología en beneficio de los territorios  y no en desmedro a ellos.

Esa es una propuesta que tenemos, tomando también el ejemplo de la fábrica Zanón en Neuquén, al lado de la cordillera de Temuco, la cual en plena crisis del 2001 cerró dejando a sus trabajadores en la calle, los cuales se tomaron la fábrica y la pusieron a producir bajo control obrero, sin patrones y ganando todos el mismo sueldo, ya llevan más de 20 años siendo FASINPAT (Fábrica Sin Patrones), lo cual no hubiese sido posible sin la alianza de las comunidades mapuche que le posibilitaron la materia prima, la que antes era saqueada por el empresario Zanon.  Eso nos parece un ejemplo que da cuenta de la potencia que tiene la unidad de los sectores oprimidos ante un mismo enemigo.

Pero en definitiva es una propuesta que buscamos dialogar con sectores del pueblo mapuche, sabiendo que en última instancia son ellos como pueblo quienes decidirán, ya que respetamos el derecho a la libre determinación nacional y territorial con el Estado de Chile, reconociendo que es el pueblo mapuche el dueño legítimo de este territorio.

Según tu ¿cuáles otras prioridades o principales aspectos o problemas de la región que requieren urgente solución?

Uno de los principales problemas es que  La Araucanía sigue en la primera línea como la región más pobre del país con un 17,4% y la segunda con la mayor pobreza extrema 5,9%, que está por sobre el promedio nacional de 4,3%, según lo presentado por la Casen 2020, siendo una de las regiones más desiguales del país, lo que además, está muy ligado a la baja inserción laboral efectiva y los bajos ingresos laborales.

Si vemos los datos entregados por el INE, existe una  la alta tasa de informalidad laboral, con un  30,4%, y la tasa de desocupación llega a un 7,5%, es decir, una región que requiere de una reactivación del empleo, pero que garantice las condiciones básicas de vida como la salud, la vivienda, la educación, la canasta familiar, el transporte, evitando vivir del crédito y las deudas. Por ello, nuestra propuesta es reducción de la jornada laboral a 5 horas, 6 días a la semana, repartiendo las horas de trabajo entre ocupados y desocupados, lo que implicaría sin duda tocar las ganancias empresariales.

Otro de los factores que inciden en los altos índices de pobreza, son el alto porcentaje de población rural que se mantiene bajo una economía de subsistencia, la cual se ve gravemente imposibilitada por las plantaciones de monocultivos que generan hacia la población mapuche y campesina, junto con una sequía intensa, producto de los monocultivos que además son resguardados por guardias privados y aparatos policiales, generando un amparo por parte del Estado en base a la militarización, lo que produce un contraste entre la  pobreza a costa de un modelo extractivista forestal que empobrece la región y un sector forestal que contribuye al 2,1% del PIB nacional, el 9,1% del total de exportaciones. Por ende vemos como salida de fondo la devolución del territorio a las comunidades mapuche, la expropiación de la industria forestal controlada por sus trabajadores y comunidades aledañas, y con ello sin duda la desmilitarización del wallmapu.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba