Entrevista directa

Entrevistas Constituyentes: Alex Manosalva Briones

Asistente social, fundador del “Movimiento Asamblea Constituyente de la Araucanía”, concede una entrevista a directa.cl sobre la genealogía de la Asamblea Consituyente en Chile, indicándonos cuáles son los desafíos ciudadanos para el plebiscito que se avecina este próximo 26 de abril y sus expectativas con respecto a este importante proceso que experimenta el país.

Primero quisiéramos saber sobre la historia de la Asamblea Constituyente (AC) en Chile.

La historia de la AC en Chile se remonta a los inicios de la patria, cuando aún no éramos patria, cuando hablaba fray Camilo Henríquez en el Diario La Aurora sobre la necesidad de que el pueblo pudiera hacer las reglas propias para autogobernarse. No se usaban las palabras Asamblea Constituyente, pero el concepto era el mismo. Posteriormente en la historia se siguen tratando de hacer y sobre todo algunos líderes de movimientos populares empiezan a abrazar la idea de la AC. Huelga decir que la primera AC en el mundo fue hecha en EEUU con la Asamblea de Filadelfia; después viene la más famosa de todas que es la de la Revolución Francesa, la Asamblea Popular de Francia y después vienen muchísimas más en todo el mundo. Valga decir que en América Latina han tenido Asamblea Constituyente Argentina, Perú, Uruguay, Brasil, Colombia, Ecuador, Venezuela y Bolivia ¿En Chile cuándo cobra fuerza nuevamente la idea de la AC? Esta idea viene a principios del siglo XX nada más ni nada menos que de la boca de los militares ¿Por qué? Porque cuando surge la crisis del gobierno parlamentario que existía en aquel entonces, una mezcla de presidencialismo con parlamentarismo en el gobierno de Jorge Alessandri -que termina yéndose a EEUU por la crisis institucional que hubo con el “ruido de sables”- hacen su aparecimiento los miliares, que algo en la historia de Chile tenemos también de los militares, porque los militares siempre han sido muy políticos aunque siempre digan que no lo son. Los militares han tenido un protagonismo político en toda la historia de Chile. Esa es una cuestión constatable en cualquier texto de historia -los padres de la patria fueron militares. Entonces ¿por qué nace el 25 esto? Porque el 24 los militares le mandan una carta a Alessandri y le dicen “Regrese. Nosotros lo vamos a proteger. Tenemos que restablecer la república y la democracia”. Y le dicen en esa carta que está documentada véngase, arreglemos esto, la república y hagamos una asamblea constituyente para hacer una nueva constitución. Los militares. Con esto, cuando regresa Alessandri, invita a algunos movimientos sociales, algunos partidos políticos a redactar una propuesta de constitución, no a todos -hay algunos que se rehusaron a participar-, para hacer la asamblea constituyente de obreros y asalariados, donde también participaban en esa mesa las fuerzas armadas. Pero Alessandri engañó a estas personas que estaban trabajando de buena fe, estos ciudadanos. Los engañó porque los dejó trabajando acá, en esta futura, posible asamblea y él por su parte trabajó con un grupo de expertos, porque todas las constituciones en Chile se han hecho vía expertos y él saca una propuesta de constitución y dejó a estos otros pagando. Con eso se aprueba la constitución del 25’ y desaparece nuevamente la asamblea constituyente del lenguaje popular y se radica, prácticamente de ahí en adelante, en pequeños movimientos más bien dicho de índole académico, universitario y algunos políticos con más lucidez, que obviamente no fueron tan famosos tampoco. Así es como vuelve a surgir en nuestra historia el tema de la AC durante la dictadura cuando el dictador da la oportunidad a toda la oposición de Chile de hacer un solo acto masivo público en el Teatro Caupolicán, que se conoce como “El Caupolicanazo” y ahí es cuando Eduardo Frei Montalba en su discurso –porque fue el orador único- dijo que la única forma que tenemos de derrocar esta dictadura es trabajando todos juntos a través de una AC para hacer una nueva constitución y el teatro se vino abajo en aplausos. Bueno, la constitución del 80’, el plebiscito del 80’ fue un fraude conocido por todos y refrendado por organismos internacionales. Incluso algunos de gobierno de hoy en día reconocen que fue un gran fraude el plebiscito de 1980.

Posteriormente, recuperamos la democracia el año 1990 y empiezan a gobernar los gobiernos de La Concertación y se empiezan a manifestar cuestiones delicadas y graves respecto del funcionamiento democrático estatal y se empezaron a ver cuestiones que eran privilegios insoportables para la ciudadanía y aparece el caso caval, aparece el caso de la corrupción de los políticos, etc. y ya por el año 2008 ya la gente hablaba de que todo esto era una gran corrupción y en eso empieza a surgir de nuevo, pero de manera más popular, el tema de la AC.

Podríamos decir que es el origen del actual movimiento AC?

Yo digo que el origen está en Fray Camilo Henriquez pero, efectivamente, el origen más contemporáneo parte desde el descontento ciudadano, popular. Y cando digo popular, atravesando todas las esferas de la ciudadanía ¿Porqué? Porque si ustedes se recuerdan para las elecciones del 2008 aproximadamente todos los candidatos presidenciales estaban de acuerdo que en la campaña del 2013 decían que había que cambiar la constitución. Todos. Tan así que la presidenta en su segundo gobierno, que lo gana el 2013 y lo inicia el 2014, en marzo del 2014, ella cumple su promesa de campaña para procurar hacer una nueva constitución. Ella instala por primera vez en la historia de Chile un proceso de consulta ciudadana para el proceso constituyente, en donde se hicieron los encuentros autoconvocados, los cabildos provinciales, los cabildos comunales y los cabildos regionales y todo eso después se materializó y se sistematizó, lo que llevó después una propuesta de constitución que la presidenta finalmente entregó al ministro de justicia y el ministro de justicia no presentó porque, como se dice en buen chileno, no había viento pa’ la cambucha. Entonces volvió a relegarse el tema de la AC y es cuando nace precisamente el interés popular el año 2012 acá en la región por la AC y un grupo de ciudadanos nos interesamos por levantar esta idea.

Nótese. Asamblea Constituyente: reunión de ciudadanos electos desde la ciudadanía para redactar una futura constitución, propuesta de constitución, que debe ser refrendada en un plebiscito. Esta reunión de personas de la AC se reúne sólo para este efecto, para nada más. Es decir, por acá sesiona la AC y por acá sigue funcionando el gobierno y los tres poderes de la república. Eso que dicen que va a haber acá una AC y acá va a estar el gobierno y que no va a funcionar el gobierno es una mentira, una falacia. Es parte de la típica campaña del terror que siempre han impulsado los sectores más conservadores de nuestra nación y, en realidad, de todo el mundo. A los sectores conservadores una AC les da miedo, mucho miedo, porque resulta que al tener una representación eminentemente popular una AC, todos los privilegios de los sectores conservadores debieran cambiar en beneficio precisamente del pueblo y del bien común, por lo tanto el año 2012 nos juntamos un grupo de personas, partimos siendo tres (3) y llegamos en un momento determinado a tener unas asambleas donde teníamos más de cien (100) personas. Nos movimos por toda la región y empezamos a hacer campaña por la AC bajo el alero de lo que se conoce como “Marca AC” que fue muy  mentado en ese año 2013, donde nosotros invitamos a la gente que marcara AC en el voto. Bien. Obtuvimos 570.000 marcas, medio millón y nosotros sabemos la estadística oculta que no pudimos contabilizar porque no éramos tantos los observadores ciudadanos. Creemos que fácilmente llegamos al millón, por lo tanto el tema de AC se instaló. Tuvimos la oportunidad de educar a mucha población, de instruirla respecto que lo que era una asamblea constituyente. Logrando esto, pierde el gobierno las elecciones, Alejandro Guillier el senador y las gana Piñera nuevamente, por segunda vez y la idea de nueva constitución para nada estaba en la agenda de este gobierno. Para nada. No existía. Entonces cuando el presidente Piñera ahora dice que él se alegra de que la gente se manifieste, es mentira. Él no está contento y su sector político no está contento. Están temerosos, y como están temerosos usan ese temor para influir en la sociedad, en la población para que marquen rechazo. Obvio, porque si se viene un proceso constituyente donde participe el pueblo ya es miedo para la gente que tiene muchos privilegios. Por tanto partimos el año 2012. El 2015 nosotros decidimos cambiarnos el nombre, porque uno de los objetivos precisamente y lo más sentido desde regiones es la descentralización, entonces nosotros hicimos la reflexión de “oye, porqué nosotros tenemos que llamarnos Marca AC si nosotros somos de La Araucanía? Porqué nosotros no nos ponemos nuestro propio nombre?” Pues bien: nos denominamos “Movimiento Asamblea Constituyente de la Araucanía”. Así nosotros hemos obtenido nuestra identidad propia y después nos fuimos a sentar con los de Santiago de “Marca AC” a decirles “nosotros tenemos identidad propia, trabajemos juntos, pero ustedes las decisiones no nos las imponen. Nosotros les decimos nuestras opiniones y ustedes respetan nuestras opiniones”, lo que fue muy bien recibido por supuesto en Santiago y a nivel central de todas las regiones y parece que todas las otras regiones también empezaron a llamarse propias también. Entendieron el mensaje de la descentralización y la regionalización.

Pero después del 18 de octubre y después del 15 de noviembre esto toma un vuelco inesperado.

Absolutamente, o sea nadie puede decir que vislumbraba lo que iba a pasar el 18 de octubre. Ningún analista lo imaginó. En mi fuero interno yo soñaba con algo así. Yo decía cómo la gente puede aguantar tanto, cómo es posible que tengan sueldos de miseria, cómo es posible que tengamos una salud miserable, una educación miserable, unas pensiones miserables, privilegios para los ricos, privilegios para las fuerzas armadas, es una cuestión increíble. Yo me preguntaba si será que yo soy un resentido. Pues no. La realidad me dio la razón ¿Y gracias a quién? A los estudiantes, a los escolares, a los secundarios. Niños, niñas valientes que se atrevieron a decir basta. No tenemos por qué obedecer. No tenemos por qué seguir pidiendo migajas sino que lo queremos todo. Y saltaron el torniquete del metro, se echaron para atrás los cabros, no quisieron pagar, dejaron la escoba y se subió todo el resto de la ciudadanía con todo el resto de las demandas sociales habidas y por haber. Es así como se inicia un 18 de octubre, este gran problema levantado por la ciudadanía, el clamor popular como lo dice precisamente la Biblioteca del Congreso Nacional en el apartado Poder Constituyente: es la expresión popular que radica en el pueblo, en el soberano. En ninguna parte la Biblioteca del Congreso dice que éste poder constituyente radica en el poder legislativo o en los partidos políticos. En ninguna parte. Es en el pueblo. En el soberano. Ojo, que una de las grandes críticas que hay al actual proceso¿Por qué? Porque el 15 de noviembre –y se apuraron que fuera el 15 y no el 18 de noviembre-, se firma el acuerdo para la paz y la democracia. En este acuerdo para la paz y la democracia dicen que vamos a preguntarle a la gente para hacer un proceso constituyente. Vamos a hacerles dos preguntas. Primera pregunta: ¿Quiere usted una nueva constitución? Apruebo o rechazo. Nosotros promovemos el apruebo. Segunda pregunta, que va a ir en un segundo voto: ¿Mediante qué organismo desea usted que  se cambie la constitución: convención mixta, mitad de 86 parlamentarios, mitad de 86 ciudadanos ó convención constituciones, 155 ciudadanos. Nosotros creemos que tiene que ser sólo ciudadanos, por lo tanto pedimos marcar convención constitucional.

¿En donde está el problema de todo esto? Y que significa que no tenemos AC aún. Radica que este grupo de partidos políticos del poder legislativo dictan las reglas de cómo tiene que funcionar esta asamblea, en donde inmediatamente se pierde el carácter constituyente del poder originario constituyente. O sea, los que no participaron en el movimiento social, en la explosión social le vienen a decir a ellos que “si, ya vamos a cambiar todo como ustedes nos piden, pero como nosotros decimos que se tiene que hacer”. Ahí está el problema, en donde está el robo del poder constituyente originario. El robo. Entonces surgen muchas voces al respecto y hay grupos que son de oposición que están muy molestos porque robaron el poder constituyente originario.

Si nosotros miramos en perspectiva esto, las fuerzas armadas se han desmarcado del gobierno y se mandan solas. Cuando salen los tres informes de organismos internacionales de derechos humanos sobre violaciones a derechos humanos, antes que hable el presidente, antes que hable el ministro de defensa, el ministro del interior, sale el representante de las fuerzas armadas diciendo que esos informes son falsos, que carecen de realidad. Una clara muestra de que las fuerzas armadas no respetan al presidente, no respetan al poder ejecutivo. Por lo tanto, uno mirando en perspectiva con respecto a la paridad para ambas modalidades: convención mixta o constituyente ¿Estaba en el acuerdo para la paz? No. No estaba, por lo tanto hay cosas que aún podemos ganar, por lo tanto, si usted me pregunta cuál es el desafío, éste va por varias líneas. Primero: ya obtuvimos la paridad, punto ganado. Segundo: que los independientes se puedan agrupar en listas para que compitan en igualdad de condiciones con los partidos políticos, lograr escaños reservados para los pueblos originarios y para las minorías que existen en el país y que siempre van a existir y tercero: que esta convención sea realmente una asamblea constituyente y no una convención constitucional. Esa es la idea. ¿Se puede lograr? Si. Yo creo que si, porque recuerden que la misión de los que estén en la convención constitucional, que esa es la que va a ganar, lo sabemos, si nosotros logramos que el apruebo ahora del 26 de abril se gane por una cantidad abrumadora, u 80%, un 90%, podemos seguir presionando para conseguir una asamblea constituyente después en octubre de este año. Este año tenemos dos eventos: el plebiscito del 26 de abril, y las elecciones a concejales, alcaldes, gobernadores y a los convencionales. Para eso tenemos que estar preparados.

Fotografía: Aldo Oviedo

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