Entrevista directa

Colegio de Profesores de La Araucanía: insto a todos quienes tenemos responsabilidad, a estar a la altura del desafío, sentarnos a conversar y a escucharnos.

En esta oportunidad conversamos con Jaime Quilaqueo, actual presidente del Colegio de Profesores de La Araucanía, quien nos habló de las condiciones para el regreso a las clases presenciales en relación a las características de la región; sobre la búsqueda de soluciones en conjunto entre las autoridades políticas, académicas y sanitarias, entre otras, junto a las proyecciones que se hacen desde la colectividad que preside Quilaqueo, frente al próximo año 2021.

¿Cuáles son las condiciones específicas que solicita el Colegio de Profesores de La Araucanía para una posible vuelta a clases?

Nosotros como colectivo regional siempre hemos sido súper autónomos en estos temas, porque es lo que corresponde. Tiene que ver con lo siguiente: la situación del país desde el punto de vista sanitario, epidemiológico, los estudios y otros antecedentes, señalan que aun está muy latente y que la pandemia no ha mermado; todo lo contrario, se mantiene, incluso con altos y bajos y eso es preocupante, entonces la situación de los establecimientos educacionales es muy particular por el tipo de personas que se atiende, en especial niños, niñas y adolescentes, donde es muy difícil poder garantizar que el distanciamiento físico, que todas las medidas preventivas y los protocolos que señalan esos aspectos puedan cumplirse. De ahí que ya tenemos una primera consideración de la dificultad para hacer cumplir las normas sanitarias y los protocolos que se recomiendan; en segundo lugar está todo el aspecto logístico y de infraestructura que no está garantizado desde el punto de vista económico que se tengan todos los requerimientos que una situación preventiva amerita, aconseja, desde la sanitización diaria y varias veces al día hasta los implementos que se requieren: mascarillas, alcohol y todas esas cosas que ya conocemos largamente. Eso no está garantizado de ninguna manera, entonces tenemos un segundo obstáculo de que no existe la garantía de que se contará con todos los recursos para la prevención al interior de un establecimiento. Tercero, el personal capacitado para que pueda hacer estas tareas diarias, de tal manera que en ese sentido la conclusión sería que no se puede garantizar en un establecimiento educacional que se cumplan las medidas sanitarias o se pueda impedir un contagio. Luego está el traslado de los establecimientos desde su casa al colegio, lo que significa ese riesgo en la locomoción colectiva y que puedan infectar a otros siendo ellos vectores, entonces esa es la principal situación que tenemos hoy día. Naturalmente que la educación tiene que ver con un proceso de enseñanza-aprendizaje donde la sala es insustituible, el profesor es insustituible: entre el contenido y el estudiante está el profesor como una mediación fundamental, entonces aquí no se trata de no querer volver, si no tiene que ver con eso; y por último, lo que se recomienda en este caso es que los padres y apoderados sean informados y determinen finalmente si ellos están en condiciones de aceptar que los establecimientos le garantizan a sus hijos  e hijas un no contagio, entonces sería muy interesante que se aplicara una encuesta regional, realizada por un tercero, validada en este caso por los actores; por la secretaría ministerial, por el Colegio de Profesores, por los apoderados y a partir de allí veamos efectivamente qué es lo que está pasando, entonces aquí hasta ahora se ha enrarecido el tema porque hay posturas blanco y negro. Yo creo que aquí, nosotros responsablemente, como profesoras y profesores, lo que estamos señalando responsablemente es lo que podemos decir: no se puede garantizar que no habrán contagios en las escuelas ni se cuentan con los recursos suficientes en cada una de ellas para que pueda operar el sistema de manera normal y mientras más grande sea el establecimiento es más complicado. Yo trabajo en un establecimiento de 2.400 alumnos, lo que significa que, de los 60 cursos, habría que hacer 240 cursos porque no caben más de diez alumnos por sala y tenemos 60 cursos, por lo tanto los alumnos eventualmente irían una vez a la semana y probablemente necesitamos de mucha infraestructura que no tenemos, entonces hay que buscar una posición intermedia y en los próximos días esperamos tener una reunión con la autoridad para con los actores, apoderados, estudiantes, asistentes de la educación, comisiones médicas que nos digan que hacer porque naturalmente tenemos que tomar alguna determinación porque se acerca el término del año escolar y no podemos seguir en la incertidumbre.

¿Qué proyección puede hacer Ud. del próximo año escolar 2021, si consideramos la insistencia del MINEUC desde abril del presente año de retomar la presencialidad de las clases? ¿Cómo se está preparando el Colegio de Profesores que Ud. representa para el próximo año lectivo?

Yo creo que frente a situaciones absolutamente nuevas las respuestas no están en ningún manual porque esta epidemia no la había sufrido el mundo en los últimos cien años prácticamente, de tal manera que prácticamente nadie podría decir: “esta es la solución”; y tenemos que buscarla en conjunto, entonces tenemos varios temas que atraviesan esta realidad y a veces más la enrarecen más que la clarifican. Uno, lo extenso del currículum; segundo, esos compromisos que hay que cumplir ante organismos internacionales de determinadas coberturas curriculares o exigencias o pruebas estandarizadas que hacen que los gobiernos terminen tomando decisiones que van más allá del sentido común y de lo que la realidad aconseja en esta situación nueva ¿Qué es lo que estoy tratando de decir? Tenemos que ser capaces de ajustar el currículum, buscar la alternativa, ya sea para el término de este año con respecto de la promoción, que entre paréntesis la promoción es de absoluta discrecionalidad y responsabilidad de nosotros los docentes. Nadie nos puede decir quién es promovido y quién no puede ser promovido porque es una decisión absolutamente profesional, por lo tanto lo que nosotros requerimos es cierta claridad del ministerio y que nos de autonomía en este aspecto. En ese mismo contexto tiene que verse la forma de abordar el próximo año para suplir estos vacíos cognitivo, de tal manera que el año 2021 debiera ser la continuidad del año 2020 en aquellos aspectos que desde el punto de vista curricular, haciendo la priorización correspondiente de aquellos contenidos que son fundamentales y aprendizajes que son fundamentales puedan ser cubiertos y hacer del año 2021 una especie de fórmula, yo no diría dos en uno ni mucho menos, pero parte del año 2021 tiene que ser para nivelar, para actualizar, para poner al día todo lo que este año no fue capaz de construirse desde el punto de vista cognitivo, y una parte del año también a normalizar los aprendizajes de lo que corresponde, pero tampoco debiera ser algo tan dramático porque los contenidos en el fondo son un medio porque hoy día lo importante son los aprendizajes y en esta pandemia yo creo que los aprendizajes han sido fundamentales en los estudiantes. Las experiencias vividas por todos nosotros y especialmente por ellos en tanto adolescentes va a ser un aprendizaje muy fundamental si los sabemos canalizar como corresponde, de tal manera que como Colegio de Profesores nosotros o que queremos es sentarnos a conversar con los académicos, con los expertos, con los psicólogos, las autoridades políticas, las autoridades educacionales, las autoridades universitarias y en conjunto ver de qué manera se resuelve este tema de los aprendizajes que sabemos que hoy en día se ha perdido un importante tiempo, pero a veces un tiempo perdido es un tiempo ganado si vemos la mejor forma de aprovecharlo, entonces es un debate que hay que hacer, sentarse en una mesa a conversar, tener mucha confianza en el otro y también evitar estas polarizaciones políticas porque lamentablemente la política a veces no entiende los ritmos de la educación que tienen que ver con procesos de largo alcance y tienen otras dinámicas, de tal manera que lo que corresponde aquí es analizar entre todos buscando las mejores alternativas que es probable que nunca va a ser la ideal, pero lo ideal a veces es enemigo de lo bueno, por eso es importante el diálogo, la conversación y el respeto entre profesionales. Somos profesionales de la educación y junto con las autoridades políticas y académicas tenemos que encontrar la mejor respuesta pensando en los niños y niñas del país.

¿Qué disposición encuentra el Colegio de Profesores, desde el MINEDUC, en el sentido de colaborar a resolver los problemas en que se encuentra actualmente la educación, en tiempos de pandemia? Para nadie es desconocido, especialmente para los que están atentos a la información en las redes sociales, que se ha generado una gran controversia entre el representante máximo del Colegio de Profesores y el ministerio que pareciera un gallito entre ambos. Nosotros entendemos perfectamente el rol del ministro, él que tiene que defender una postura, defender una posición y obviamente los intereses que allí se juegan a veces uno no necesariamente los entiende, pero si lo asumimos como una necesidad de buscar normalidad en el país y esa normalidad a veces traiciona y hace que nosotros como Colegio de Profesores hayamos dicho lo que se ha dicho. Yo creo que es bueno decir que más allá de las palabras que se utilicen, aquí hay dos posturas distintas: una, pretender una normalidad forzada, que es lo que quiere el ministerio, obligando a los establecimientos a tomar decisiones que son imposibles de asumir por los riesgos que significan. Yo no creo que ningún director en Chile esté dispuesto a aceptar un recurso de protección por el derecho a la vida si eventualmente hay un caso de contagio o fallecimiento de un estudiante. Imagínate lo que significa eso, que nadie se va a querer exponer, entonces a veces la disposición ha estado enrarecida por un diálogo muy trisado, muy poco académico muchas veces, pero creo que llegó el momento después de muchos meses de sufrimiento de la población chilena, la cesantía, la incertidumbre, la pérdida de familiares y todo lo que significa que todo el mundo y especialmente las autoridades políticas tengan la suficiente capacidad para decir sentémonos a conversar: veamos este tema como un tema país, dialoguemos y van a encontrar en el Colegio de Profesores y especialmente en esta región el SEREMI de educación va a encontrar la mejor disposición de parte nuestra para aportar soluciones para ser proactivos, para decirnos la verdad y sobre eso construir. Esta es una región que necesita cierto trato especial, también por las características del tema intercultural en contexto mapuche, una educación que marcha muy mal, entonces yo creo que es una gran oportunidad la que tenemos hoy día, las crisis son oportunidades y aquí la oportunidad es diálogo, la oportunidad es creer en el otro, la oportunidad es respetar los saberes profesionales, que es súper importante. Aquí no estamos hablando de personas que estamos opinando desde nuestro voluntarismo, qué se yo, desde posiciones ideológicas o políticas, estamos apuntando desde el punto de vista profesional y desde el punto de vista de la responsabilidad ética que significa hoy día volver a los establecimientos educacionales a trabajar con normalidad y obviamente que la única manera de resolver eso es sentándonos a conversar y debiera instalarse una mesa regional. Si a nivel país no se avanza mucho, nosotros en la región estamos absolutamente disponibles, y tenemos una audiencia con el SEREMI el 9 de octubre y esperamos llegar a esa conclusión. La necesidad de formar una mesa de trabajo, pero real, donde estemos todos los actores y no se escuche de forma particular a unos y a otros, donde coloquemos las cartas sobre la mesa y con toda la franqueza, con toda la claridad y con toda la transparencia que significa tomar las decisiones que corresponde porque es necesario hoy día y eso hablará bien o mal de la capacidad que tengamos nosotros de estar a la altura del desafío. Hoy día el desafío es tremendamente importante; el sufrimiento de miles de familias que han perdido el empleo, estudiantes que hoy día no tienen qué comer en su casa, familias que no tienen el sustento diario, la falta de conectividad, todas estas cosas que salieron a la luz. El 60% de los estudiantes de nuestra región no tiene una conectividad normal para hacer un proceso de enseñanza-aprendizaje, se están haciendo esfuerzos y eso también hay que resolverlo. Así como se entregan textos escolares este año, el próximo año se tendrán que entregar material tecnológico a cada uno de los estudiantes porque amerita, entonces si la tecnología llegó para quedarse, así como las clases remotas que llegaron para quedarse, hay que crear las condiciones y todo eso debe planificarse en el inmediato, mediano y largo plazo. Creo que esa es la tarea que tenemos hoy día y estamos disponibles porque si miramos las políticas públicas desde el aula, somos profesores de aula, los dirigentes regionales, los dirigentes comunales están haciendo todo un esfuerzo, todos los profesores queremos mantener viva esta idea de que la educación debe continuar, pero creo que hoy día llegó el momento de sentarnos a conversar sin prejuicios, sin desconfianza en el otro. Creo que esa es la única manera en un sistema democrático de alcanzar logros y especialmente en los próximos días dar una respuesta concreta a lo que son los cuartos años tanto técnico profesionales como científico humanistas porque es la primera decisión que esperamos y esperamos tenerla pronto, así es que y, a través de este medio, insto a todos quienes tenemos responsabilidad, a estar a la altura del desafío, sentarnos a conversar y a escucharnos.

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