El Estado Del Arte

Sebastián Calfuqueo: “Nos quieren como sujetos de extracción, de exotización, pero no nos quieren como sujetos políticos”.

En esta oportunidad conversamos con destacado artista contemporáneo Sebastián Calfuqueo sobre la dimensión del agua en su poética visual, sobre el envío de tropas del ejército a las provincias de Arauco y Malleco, sobre su consideración del machi Celestino Córdoba y la utilización de la imagen del pueblo mapuche como imagen país.

En tu página www.sebastiancalfuqueo.com podemos ver una referencia a tu trabajo KOWKÜLEN (“Ser líquido”), realizado este año en formato video de 3 minutos. Entendemos que el agua y sus distintas dimensiones para la naturaleza, la cosmología y el ser mapuche en el contexto actual, es una de sus posibles lecturas ¿Cómo fue el proceso de construcción de esa obra y cuáles son los fundamentos que propiciaron su creación?

KOWKÜLEN es una obra que se traduce como “Ser líquido” al castellano. Es un trabajo audiovisual de tres minutos que se compone de un video, que esta escena en este lugar, un sonido, que es un registro de una vertiente y un texto autoral sobre las aguas que yo creé para la ocasión. Es una obra que realiza un recorrido corporal, personal y poético en torno a las aguas, los humedales, los ríos, las vertientes, los lagos, que está precisamente emplazado en Curacautín, en el río Violen en la Región de La Araucanía, un territorio completamente asediado por proyectos extractivistas y también por la policía militarizada; una zona en particular bien compleja en esa relación del Estado de Chile con las comunidades mapuche, donde hay mucha tensión y también en resistencia de las comunidades hacia el Estado, hacia las violencias que el estado ha aplicado en ese territorio. A mí me interesaba mucho cuestionar con esa obra esa relación del monocultivo, del extractivismo, de las relaciones del agua con el extractivismo, con el pino y el eucaliptus específicamente, donde también sale la palta mencionada dentro del video como elementos que no permiten el crecimiento de otras posibilidades de vida como son el itrofil mongen, necesaria para la armonía de los territorios, entonces, esta obra en particular lo que hace es filmar mi cuerpo en escena en este lugar, dejándolo como una parte más de la naturaleza y hacerlo presente de alguna forma en esta resistencia actual del agua y sus territorios.

“KOWKÜLEN”
Expuesta en Galería Metropolitana, PAC, Santiago
Registros: Diego Argote.

También la obra tiene un cuestionamiento hacia el género, hacia la posibilidad que nos entregan las especies y también los entornos naturales, la naturaleza en si misma para no reconocernos en las categorías binarias que nos impone el sistema occidental, blanco-negro, femenino-masculino, disforia-euforia y un sinfín de cosas que están presentes en esta forma binaria de pensar el mundo y que la naturaleza entrega totalmente lo contrario. Existe una biodiversidad, otras posibilidades mucho más extensas y grandes para habitar el cuerpo y para habitar una identidad y para habitar también con otros en otros territorios.

“KOWKÜLEN” / Acción
Expuesta en Galería Metropolitana, PAC, Santiago
Registros: Diego Argote.

El agua también es el motivo central de tu obra KO TA MAPUNGEY KA (“Agua también es territorio”) también producida este año ¿Qué aspecto del agua destacas en este obra?

KO TA MAPUNGEY KA, se traduce como “Agua también es territorio”, es una instalación que consta de veinte piezas de cerámica esmaltada en tonos de azul, tres de estas cerámicas están caladas con textos que dicen: “SEQUÍA”, “SAQUEO” Y “PETORCA LEUFU”, cinco lienzos de tela blanca de crea con dibujos y escritos con pigmentos azul cobalto y también dentro de algunas de las cerámicas están sahumiándose o quemándose pino y eucalipto y también está acompañado de un video performance. La obra es una relación poética y política en torno al agua, al cuerpo, a la lengua mapuche y el territorio. Es una instalación que propone pensar, dentro de la lengua mapuche, las toponimias del agua, todas las formas que contienen la palabra KO en mapudungún: Foyeko, Calfuko, Renaiko entre otros. También el mapa de Chile y el código de aguas, en específico el extracto 5 y 9 de 1981, hecho en plena dictadura militar y que norma hasta hoy el agua como un bien transable en el mercado, como un mueble. La obra comienza con pensar, desde el título, la posibilidad de pensar el territorio también con agua, o sea, el agua es un territorio político a disputar, hoy en día, por todos los problemas que nos ha traído la dictadura y por todas las situaciones extractivistas que están en el territorio en estos momentos: proyectos mineros, proyectos forestales, proyectos termoeléctricos, proyectos hidroeléctricos, entonces hay un sinfín de proyectos que intervienen directamente el territorio y que lo expropian, lo extraen y quitan mucho de la biodiversidad que vive en ellos. Los monocultivos no permiten el crecimiento de otras especies, en ese sentido muy individualista en su relación con otros, entonces, también pensar que el agua es la disputa también de esos espacios. La extracción específicamente de las forestales seca las napas subterráneas y no permiten el crecimiento o la biodiversidad de otras especies. También en esta performance aparece la wuñelfe que es el lucero del amanecer o que hace el amanecer dentro de lo que es el mapudungún, que es un símbolo de resistencia histórico mapuche, es un símbolo que uno puede rastrear en relatos e ilustraciones coloniales en el S.XIX, en el S.XVIII y en el S.XX, entonces es un imaginario que ha estado ahí, como una imagen que ha estado presente más allá de este tiempo contemporáneo, ha estado en la modernidad también acompañándonos y esta obra también busca en poner en cuestión los vínculos históricos del agua, el pueblo mapuche y la relación del extractivismo con los territorios presentes actualmente. Es una obra que cuestiona ese rol privatizador que tiene el agua en Chile, que creo que es el único país del mundo que tiene el agua privatizada y transable como un bien en el mercado, entonces es un espacio bien problemático esta obra. Lo que intenta hacer es cuestionar ese modelo nuevamente del territorio como en esta asociación constante hacia el pueblo mapuche que solamente es tierra y esta obra nos permite cuestionar qué es esa tierra, esa tierra que comprende las aguas, que comprende ese espacio que es muy necesario disputar hoy en día de acuerdo a toda la situación política a partir del agua y que el Estado ha generado para el acceso al agua de distintas comunidades, sean o no mapuche.

¿Qué comentarios te merece el envío de tropas a las provincias de Arauco en Bio bío y Malleco, en La Araucanía, hace aproximadamente un mes por parte del ministerio del interior, a propósito de algunos camiones incendiados en la ruta 5 sur?

Me parece que ese proceso da cuenta de la continuación del modelo violento y terrorista que tiene el Estado de Chile con el pueblo mapuche, con las diversas comunidades que han estado en esos territorios. No me parece sorprendente la verdad. Eso da cuenta de una dinámica de protección que tiene carabineros o que tiene la policía con los grupos forestales en específico a quienes resguardan sus intereses por sobre los de la población y que dan cuenta de la continuación de un legado violento, terrorista, profundamente racista contra las comunidades mapuche y que son totalmente serviles, esas formas de violencia y represión hacia esas comunidades, a los intereses capitalistas y extractivistas del territorio. Todo lo que defiende en definitivas el Estado de Chile son los bienestares económicos de estas personas específicas y no para un conjunto de personas que habitan en ese territorio.

¿Qué opinas sobre la huelga de hambre que está llevando en la cárcel el Machi Celestino Córdoba, la que va en su día número 89, a la fecha?

Me parece súper preocupante la situación del machi, así como también la situación que están viviendo otros comuneros mapuche que también están en huelga de hambre. Me parece que esta es una situación para poner en cuenta al Estado para que se responsabilice de acuerdos que también tomó internacionalmente sobre el respeto de los pueblos indígenas y respecto también a su autodeterminación y a su autorrepresentación. Me parece que el Estado no cumple ninguno de esos acuerdos que firma afuera, que hace todo un show, un espectáculo que finalmente no se comprueba si se lleva a la práctica en el territorio. Me parece que eso da cuenta de un Estado totalmente racista, profundamente asesino y terrotista con las acciones políticas que hace afuera para quedar bien ante otros tribunales de justicia, mientras que dentro del territorio está aplicando violencia terrorista hacia las comunidades en resistencia. Este caso particular no se trata de pedir cosas extras, sino hace cumplir un tratado que el Estado debería que respetar, un tratado del que el Estado se ha hecho el desentendido durante años y creo que la demanda del machi y de otros comuneros mapuche que llegan hasta estas instancias dan cuenta de eso, dan cuenta de una presión para que el Estado haga valer estos acuerdos que ellos mismos tomaron y que no han hecho presente durante años de esta mal llamada democracia. También pensando en cómo se ha articulado esto, pensando también de que las personas que han sido procesadas por terrorismo muchas son mapuches y muchas son personas pobres. También sabemos que este tipo de leyes se le aplican a ciertas personas, mientras que a otras, no.

¿Qué opinas que como imagen hacia el exterior el Estado de Chile utilice como spot, en diversas campañas, al pueblo mapuche; y en sus políticas internas sea un organismo represivo del Wallmapu y el pueblo mapuche, qué lectura puedes hacer de ese fenómeno?

Para mí todo esto tiene que ver con el legado colonial que el Estado de Chile aplica sobre el sujeto mapuche cuando le interesa utilizarlo, cuando le interesa que aparezca dentro de ese espacio que correspondería a la chilenidad, cosa que también yo me pregunto qué sería, no, porque yo al menos no  lo sé, espero que otras personas lo manejen más que yo y eso también tiene que ver con el modo que tiene de operar el Estado para que el sujeto mapuche o los sujetos indígenas estén delimitados en un solo lugar de acción, un lugar evidentemente que es sin voz política, sin un agenciamiento propio de su identidad, entonces yo creo que esa es la dinámica del Estado, tratar de asimilar todo a esta mis a idea de chilenidad cuando en realidad no somos chilenos, no nos sentimos chilenos y también cuestionamos esa chilenidad. Creo que todas estas dinámicas del Estado siempre son dinámicas tremendamente racistas y estereotipadas del sujeto mapuche e indígenas. Nos quieren como sujetos de extracción, de exotización, pero no nos quieren como sujetos políticos. He ahí el problema, entonces siempre la representación del Estado van a quitar ese potencial político de agenciamiento que no se presenta en esta chilenidad y que no permite la subsistencia de este sujeto mapuche de esta vida extractivista, capitalista y neoliberal que el Estado de Chile ha solidificado. Este es uno de los estados más neoliberales del mundo, entonces evidentemente que no sólo se trata de cómo nosotros nos representamos, sino que también de cómo nos representa el Estado ante estas prácticas profundamente coartadoras del potencial mapuche, entonces siempre desconfío mucho de esas representaciones oficiales del Estado, que son muy funcionales a sus intereses económicos.

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