Industrias Creativas

César Gatica Palminio: sobre las precarias e insuficientes políticas culturales para las artes y la música.

En esta oportunidad conversamos con César Gatica Palminio, Músico, Psicólogo, Terapeuta del sonido, Musicoterapeuta No Verbal Benenzon , Diplomado en Liderazgo social , Dirigente de la Asociación regional de músicas y músicos de la Araucanía (ARMA), vicepresidente de la Corporación Intercultural para las Artes Frontera, Delegado territorial Federación de Musicxs de Chile (FEMUCH) sobre las políticas culturales del Estado hacia el sector artístico y musical en especial, que son insuficientes, precarias y sin embargo representan un alto porcentaje de productividad para el país, lo que se traduce directamente como fuentes de trabajo y bienestar social.

Primero que cualquier cosa quisiéramos saber ¿Cuándo y cómo es que se constituye ARMA y cuáles son sus líneas de acción?

ARMA se constituye en la ciudad de Temuco a principios del año 2017 desde la iniciativa de varias agrupaciones y proyectos musicales con basta trayectoria en el territorio , bajo el contexto de  una necesidad que estaba “presente-latente” desde hace muchos años en la novena región,  la cual radica principalmente en la visibilización  y posicionamiento de la musica del territorio (de la araucanía)  a nivel nacional e internacional, así el abordaje de   las diferentes  problemáticas de nuestro sector artístico musical desde el  trabajo colectivo  para el fortalecimiento  y fomento de nuestra identidad sonora regional.

En el contexto del estallido social y la posterior pandemia que aqueja no tan sólo al país, sino que al planeta en general, hemos visto que el sector más golpeado ha sido justamente el de las artes que involucran presencia o escena, como es el caso de la danza, el teatro y la música. En este sentido ¿Cómo ha sido el caso específico de los músicos de la región en cuanto a apoyo del Estado en la figura de los municipios, el Gobierno Regional o el Ministerio de las Artes?

El apoyo hacia el sector de las artes por parte de las diferentes figuras  ha sido precario, puesto que  históricamente  y de manera estructural ha existido una invisibilización por parte de la institucionalidad hacia las culturas y el desarrollo de las artes,  donde  nos hemos visto hasta criminalizadxs en muchas oportunidades  por desarrollarnos como trabajadorxs de la música en diferentes escenarios del territorio, independientemente de que el diálogo actual entre seremia y artistas se ha fortalecido en este último tiempo,  existe a la base una carencia fundamental que se debe abordar desde los cimientos epistemológicos  de nuestra constitución.

La carencia de empatía generalizada y la falta de reconocimiento del impacto del desarrollo  de las artes de las personas a nivel nacional y regional nos repercute fuertemente,  y de manera sustancial en la forma de  cómo se distribuyen los recursos , de aquí se evidencia la falta de voluntad por parte del ejecutivo y las diferentes instituciones de hacer un levantamiento de necesidades históricas y contextual a la  situación sanitaria,   por otra parte  existe  desde nuestro sector un alto aporte al PIB no reconocido, el cual es mayor a otros sectores gremiales que reciben mayor ayuda estatal, generando  casi tres millones de plazas de trabajo a nivel nacional,  siendo un sector discriminado de menos interés económico con un presupuesto de 0,34 %  en el 2020 y el cual en el presente año ha sido mermado.  Por parte del MINCAP ha sido escaso el aporte para sus beneficiarios directos, ha dado la imagen de que es prescindible el presupuesto para esto, apoyando su rebaja para el año 2021 y ha reforzado la concursabilidad de sobremanera, generando una  competencia desigual en muchas oportunidades (la cual ha sido la forma de administrar en gran parte los recursos las durante estas últimas décadas), lo cual aporta de manera insuficiente, marginadora  y discriminatoria  a la situación actual e histórica territorial, esto último se ha visto replicado por los municipios atendiendo a esta realidad sanitaria de esta misma manera.

Por otro lado el MINSAL no genera durante estos 12 meses de pandemia  protocolos específicos atingentes a la situación sanitaria  para evitar el contagio de covid-19  en el desarrollo de nuestros oficios, por lo además esto impide la efectiva reactivación del sector en el corto y mediano plazo.

Sin duda  es urgente visibilizar y sensibilizar a la ciudadanía, al estado y a todas las instituciones de  las indignas condiciones en que se desarrollan los oficios del sector de la música y las artes que originan su precariedad  y que hoy se han complejizado más que nunca dado a esta situación sanitaria.

El proceso social que ha decantado en la redacción de una nueva constitución para Chile es algo que no nos puede dejar indiferentes y como artistas que participan en organizaciones y otras agrupaciones culturales ¿Cuáles elementos o factores relevantes del ámbito del arte, la cultura, la música y las industrias creativas en general incorporarías en la redacción de la nueva carta fundamental para el país?

Todas las personas de este país y territorios, deben tener acceso al artes, las culturas y las diferentes variables o productos  que derivan del proceso creativo artístico.

El arte debe ser un derecho legítimo con acceso y garantía  para todas las personas sin exclusión, co-construido  con un enfoque de derechos  contextualizado a cada territorio y sus necesidades culturales, considerando a toda la diversidad de expresiones y oficios artísticos,  desde lo inclusivo, integral y multidimensional,  para así fortalecer  la riqueza multicultural de este país y el desarrollo humano sostenible para la sociedad pero desde las bases y las diferentes miradas multiculturales que dan vida a los territorios de Chile.

 Por último ¿Cuáles crees tu que podrían ser medidas efectivas para que el Estado y sus instituciones apoye efectivamente al campo de las industrias creativas, las artes y la música y sus trabajadores en específico?

-Sabiendo que puede ser unas de las infinitas medidas que se podrían  abordar,  desde este contexto donde prevalece el modelo político económico  capitalista y la actual constitución: primero que todo incrementar el presupuesto anual de inversión en el sector cultural de un  0,3 a 2 % según como lo sugiere la Unesco para todas la naciones del mundo,  así como también incrementar el presupuesto en la Araucanía,  el cual año tras año se ha visto reducido por diferentes motivos incomprensibles considerando que esta región presenta un 28,5% de la población en situación de pobreza multidimensional (correspondiente a 68.7652 personas), situándose 7,8 puntos porcentuales (pp) por sobre la media nacional (20,7%), ocupando el nivel de pobreza más alto del país (siete de las diez comunas más pobres son de esta región).

– Por otra parte levantar leyes que apelen a todas la necesidades que existen en el sector cultural nacional territorial, para valorizar , visibilizar y dignificar como corresponde el desarrollo integral de las artes en esta sociedad  y por sobre todo que lxs trabajadorxs de las artes, las culturas y el espectáculo tengamos garantías de derechos, que exista  equidad ciudadana, subsidios, bonos, y sujetos garantes de políticas públicas, etc.

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